Recita una a una las olas del mar en poema
Se desnuda tras una nube que no trae lluvia
Abre su pecho dejando salir hambrientas bestias
Corro a través de los páramos imaginados en negro
Huyo de las dentelladas escritas en los libros viejos
Tras la puerta que late están los escombros mojados
Golpeo su férrea carne dibujando surcos de llanto
No hay sed en la soledad de sus entrañas
Ni ocasos guardados en su horizonte sin raíces
Trazos que vacíos abren sus claraboyas en las manos
Quedo ciego detrás de unos ojos que se desvanecen
Despierto en la oscuridad sin estrellas de un abrazo
Bebo despacio la lentitud de las letras arrugadas
Repaso sobre la tarde el aroma sutil de las hojas escritas
Me disuelvo en el fruto vibrante de un marchito regazo