
De acuerdo, la droga mata. Y el colesterol de los huevos fritos, pero que placer es pringar pan. Hay que hacer ejercicio, pero sin pasarse no vaya a sobrevenirnos el síndrome de la muerte súbita. No se puede forzar la máquina hasta el límite. Moderación. Es lícito por parte de cierta progresía, la " experimentación" con las drogas, pero no su " moderado" abuso. Hipocresía. Si vas diciendo que has fumado porros y probado la coca, la gente se queda callada pensando para sus adentros: Este es un puto yonkie, mientras se ponen de cervezas hasta el ojete y más adentro, un día tras otro. ¡ Experimentar, dice!. ¡ Ja!. ¿ Cuál es el diagnostico?: Drogadicto. Sí, pero el alcohol es legal. Todo gira en torno a un principio. ¿ Quién no ha trasgredido la frontera?, pero calla por temor al que dirán, sí, porque eso son cositas malas. Sí, fulanita, sí esa tan famosa de la tele, toma sustancias. “ Sustancias”, ¿ mandarinas de la China continental, tal vez?, ¿ qué sustancias?, las que tú y yo hemos probado, las que insinúas en los demás y callas en tí…
La droga mata, de acuerdo, pero mata muchísimo más la ignorancia. La de los borrachos del bar de la esquina que en su vida se han fumado un canuto, la de los taxistas que no cogieron a tiempo a una joven que yacía en el suelo, o la de las amas de casa que se meten un chispazo entre cortina y cortina para ocultar su deprimida existencia. Esas otras cositas malas no se ven, simplemente no existen