A pedazos

Versos de alma caníbal, de luna y sus encuentros
Pérfida envidia de agotadores lamentos
Sacude tus alas, señora libertina sin tuétano
Las palabras se fijan al camino como desvelos
Me encuentras llorando en una esquina del alma
Me sacudes con ráfagas de espacios amargos
Y lentamente entre jadeos me seccionas
La tregua de las letras se pierde en filamentos de tinta
Es el poema y la miseria de los cuadrados blancos
El texto de luz azul escrutado en mi sollozo
El sueño que me lleva sobre el lomo de la noche
El trozo de carne que medita sobre una nota agotada
La canción que se escucha en el fondo del coño
El mar que se esculpe sobre el pecho sin ojos
Nado y pienso en el fondo de una ilusión perdida
Descubro inmensidad sobre mi turbio deseo
El amor atraviesa mi rima y mi cuerpo
Es fragancia hermética sostenida en el aire espeso
Quedó en un país lejano entre montañas sedientas
Trato de recomponer lo que he sido, me desvanezco
Dejo en alto mi desatino, entre viejas y heladas hojas
Esculpo la niebla y me hago humano dentro
Lejos quedan los años, el balón y los que jugamos
Todo es un rumor blanco, agotado de fe, sin desanimo
Salgo de mis temblores, observo el río correr, me deshago