
El gran problema de los intolerantes, es que van por la vida de tolerantes, de demócratas, ( de toda la vida, falta añadir) y en sí mismos encierran un gen del fascismo más contumaz que hace ya tiempo les fermentó en las entrañas de lo podridos que están. He conocido ya tantos, ( de izquierdas y de derechas) que van de libertarios y flexibles, y que a las primeras de cambio, te juzgan, te condenan, y te ajustician, que ya no pongo la mano en el fuego por nadie, ni por sus ideas.
Está comenzando a surgir una nueva derecha progre ante la que los servilismos dialécticos de la izquierda untada de euros y prebendas no sabe como reaccionar. Quizás porque ahora, válgame el cielo, los reaccionarios son ellos. Ya no se les puede llamar fascistas, a las primeras de cambio… y el catecismo de antes de la guerra, ( la civil) ya no sirve. Se les ha estrechado el margen de movimiento, bueno, se lo han estrechado ellos mismos. Y me temo que perderán el poder, ahogados en ideología… la calle hace mucho que la perdieron. Sus padres fueron tigres de papel y ellos, en un salto evolutivo, revolucionarios de Dior. Ches de pasarela.
Confieso que estos progres de la derecha, a mí me han descolocado. Están en un abstracto social y comprometido, muy lejos de lo ideológico, y eso los hace atractivos. Y no os confundáis, visten los mismos polos, las mismas chaquetas, las mismas corbatas, que cualquier socialista. Son la cara y la cara de una misma moneda de gestos y actitudes políticas. Es otro nuevo chantaje. Los que piensan que el enemigo es un clan de ancianos contumaces y carpetovetónicos que cantan viejos himnos y hacen el saludo a la romana se van a dar una buena hostia. Estos son mileuristas, ( como casi todos) y van también a los mismos conciertos de Sabina que cualquier hijo de vecino. ¡ Angelitos!, atacarlos desde sueldos millonarios, ( o no) puño en alto y kufiyya o corbata de seda… ¡ están gilipollas!.
Está comenzando a surgir una nueva derecha progre ante la que los servilismos dialécticos de la izquierda untada de euros y prebendas no sabe como reaccionar. Quizás porque ahora, válgame el cielo, los reaccionarios son ellos. Ya no se les puede llamar fascistas, a las primeras de cambio… y el catecismo de antes de la guerra, ( la civil) ya no sirve. Se les ha estrechado el margen de movimiento, bueno, se lo han estrechado ellos mismos. Y me temo que perderán el poder, ahogados en ideología… la calle hace mucho que la perdieron. Sus padres fueron tigres de papel y ellos, en un salto evolutivo, revolucionarios de Dior. Ches de pasarela.
Confieso que estos progres de la derecha, a mí me han descolocado. Están en un abstracto social y comprometido, muy lejos de lo ideológico, y eso los hace atractivos. Y no os confundáis, visten los mismos polos, las mismas chaquetas, las mismas corbatas, que cualquier socialista. Son la cara y la cara de una misma moneda de gestos y actitudes políticas. Es otro nuevo chantaje. Los que piensan que el enemigo es un clan de ancianos contumaces y carpetovetónicos que cantan viejos himnos y hacen el saludo a la romana se van a dar una buena hostia. Estos son mileuristas, ( como casi todos) y van también a los mismos conciertos de Sabina que cualquier hijo de vecino. ¡ Angelitos!, atacarlos desde sueldos millonarios, ( o no) puño en alto y kufiyya o corbata de seda… ¡ están gilipollas!.
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¿ Políticamente correcto?
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Para aquellos que lo quieran saber... estoy muy lejos de la izquierda, pero infinitamente más alejado de la derecha. Y el centro nunca me ha molado, no me gustan las naderías. Sería anarquista, pero no me termina de agradar ese sutil chirrido de flautas. Simplemente, soy cristiano, ( que no católico) con paradojas... y practicante de las esencias budistas. Practico también el ecologismo, pero no la estupidez. ( Al menos con frecuencia) Y voto, porque soy demócrata... Voto en blanco. Votar en blanco, es una actitud muy sana. Nadie es perfecto.