
Ayer leí un texto, absolutamente aséptico, de un tío que aseguraba la no presencia de un ser superior entre nosotros, llamémosle Dios, y se regocijaba de su ateismo. ( Esto último me parece perfecto, como así mismo lo contrario) Permitirme que haga por un momento de abogado del diablo. Hace miles y miles de años hubo una gran masa primigenia de materia incandescente que explotó en el centro del universo dando de alguna manera origen a la existencia. Esa a grandes rasgos es La teoría del big bang, la gran explosión cósmica… En esa inmensa “ bola” estaban todos los mecanismos de la vida. Todos los elementos de la tabla periódica… e incluso, aquellos que aún desconozcamos. Ahí estaba todo, bien “ concentrado”, luego vino la detonación y el cosmos se expandió. Ya sabemos más o menos lo que ocurrió después. ¡ Vale, gente!... ¿ entonces por qué debo tener más motivos para creer a Stephen Hawking o Carl Sagan qué a San Agustín o San Francisco de Asís?. ¿ Alguno de ellos estaba allí?. No pretendo ni alambicarme ni teorizar, la verdad es un buffet libre… ¿ qué importa todo esto en una crisis de valores universal?. ¿ Por qué tengo qué creer en una respuesta científica y darle más verosimilitud que al cuento de Adán, Eva y la manzana de los cojones?. Siempre he creído que sostener una postura, digamos “ atea”, es lo más complicado que hay. ( Sin las medias tintas de eso que se llama, “ agnosticismo”, que es más una… actitud filosófica) La evolución lo puede explicar todo… pero, hasta cierto punto... ¿ no?. Que hacemos, ¿ nos dejamos llevar por la teoría evolutiva per secula, como una dama boba tejiendo cabriolas con un capitán de granaderos en un eterno baile decimonónico?. Ahora no hablo de Jesucristo, el personaje histórico y el otro. Ni si era el hijo de Dios, o tan sólo un sobrino lejano… ni de Dios mismo. O Alá, o Ghanesa… ( La deidad Hindú)
Sí, ya lo sé, la energía ni se crea ni se destruye… bla, bla, bla… ¡ Se transforma!... nirvanas y reencarnaciones más tarde. La suprema estupidez es, simplemente que el hombre, en su perfección, cuando no tiene “ verdades” en las que creer, creé en mentiras. No sé… La iglesia, la monarquía, el marxismo, la televisión, el tarot, la política, los mayas, la filosofía, la literatura, la república, un par de tetas, el culito de Brad Pitt… ( Un paréntesis) No he dicho que La iglesia y todo lo demás que he mencionado ulteriormente sea mentira… pero, ¿ es verdad?. ¿ Es la literatura más verdad que el tarot, Adán, Eva… o el Arca de Noe y su olor a choto con tanto animal allí metido?. ¿ Es el marxismo más verdad que el big bang?. Como he dicho al principio, sólo quiero hacer de abogado del diablo y divagar. ¿ Creer en Dios es la respuesta fácil?. ¿ Lo explicamos todo con un Dios no existe?… desde la humana y arcana necesidad del hombre en entender lo que sucede a su alrededor. O como el capullo misógino de Nietzsche, con un Dios ha muerto. La única verdad objetiva sería que Nietzsche ha muerto. Si yo fuera Dios me partiría el pecho de risa. ¡ Sería irónico!. Entonces, podemos decir, que hay un ateismo difícil. ¿ Qué apostillaría Tomás de Aquino en éste “ fin de los tiempos” y de placentas televisivas?. A nivel particular, cuando un ateo me intenta probar la no existencia de Dios… toda su disertación y método me suena invariablemente a homilía pagana… y como en misa hace ya muchos años, de niño, me duermo. Desde mi cristianismo con paradojas, casi conjeturas agnósticas… no hay conformidad, sólo causalidades... que no casualidades.
Sí, ya lo sé, la energía ni se crea ni se destruye… bla, bla, bla… ¡ Se transforma!... nirvanas y reencarnaciones más tarde. La suprema estupidez es, simplemente que el hombre, en su perfección, cuando no tiene “ verdades” en las que creer, creé en mentiras. No sé… La iglesia, la monarquía, el marxismo, la televisión, el tarot, la política, los mayas, la filosofía, la literatura, la república, un par de tetas, el culito de Brad Pitt… ( Un paréntesis) No he dicho que La iglesia y todo lo demás que he mencionado ulteriormente sea mentira… pero, ¿ es verdad?. ¿ Es la literatura más verdad que el tarot, Adán, Eva… o el Arca de Noe y su olor a choto con tanto animal allí metido?. ¿ Es el marxismo más verdad que el big bang?. Como he dicho al principio, sólo quiero hacer de abogado del diablo y divagar. ¿ Creer en Dios es la respuesta fácil?. ¿ Lo explicamos todo con un Dios no existe?… desde la humana y arcana necesidad del hombre en entender lo que sucede a su alrededor. O como el capullo misógino de Nietzsche, con un Dios ha muerto. La única verdad objetiva sería que Nietzsche ha muerto. Si yo fuera Dios me partiría el pecho de risa. ¡ Sería irónico!. Entonces, podemos decir, que hay un ateismo difícil. ¿ Qué apostillaría Tomás de Aquino en éste “ fin de los tiempos” y de placentas televisivas?. A nivel particular, cuando un ateo me intenta probar la no existencia de Dios… toda su disertación y método me suena invariablemente a homilía pagana… y como en misa hace ya muchos años, de niño, me duermo. Desde mi cristianismo con paradojas, casi conjeturas agnósticas… no hay conformidad, sólo causalidades... que no casualidades.