Desde lo latino


Cada vez que alguien me dice que es latino, me sonrío preguntándome en cual de las siete colinas de Roma vino al mundo, si en la collis quirinalis o en la collis viminalis, por ejemplo. Si a la República Dominicana, al Perú, a Venezuela, Colombia o a Honduras, llego Sempronio Graco, es un decir, con alguna de sus legiones y si opusieron una resistencia numantina. Esto que pudiera ser una cuestión menor, simplemente una anécdota, es la resultante de la “ salvaje” y descomunal conquista y colonización, ( Lo de las cruzadas es que pone el baremo del bestialismo de hombre en unos niveles tan “ irracionales” que luego lo demás parece nada. Además no me caen nada bien los mayas, unos tíos que me dicen que la voy a palmar dentro de dos años… ¡ vosotros sí que estirasteis la pata, cabrones!) la leyenda negra, la “ leyenda” dorada, ( no la del áureo metal y El dorado… la de las universidades y el “ oro” de una lengua común; el otro lo necesitaban tipejos como el Rey Felipe… algo… para cristianizar herejes, mientras en España se moría de hambre y versos de Don Francisco de Quevedo) la independencia, y los años de caudillajes y excesos en la América “ latina” de las venas abiertas y las mil seudorevoluciones “ triunfadoras” corrompidas por las tan humanas ambiciones personales. ¡ Qué análisis más descafeinado, pueril y poco objetivo!. Ya... como si más cavilaciones y palabras, enhebraran más argumentos, y de mayor calado. ( Del colonialismo de los EE.UU. paso ampliamente... es un capítulo más largo que un día sin pan, y no pretendo extenderme demasiado)
No seré yo el que se ponga a glosar a malas bestias como Cortes o Lope de Aguirre, unos hijos de puta y de su tiempo. La inquisición, la reconquista, los tercios viejos de infantería… al nuevo mundo llegó una soldadesca… una chusma de asesinos, violadores y saqueadores de la peor calaña posible. Creo que todo el problema arranca y se detiene, en como una sociedad relativamente “ limpia” y pura, se infectó de un mundo ya viejo y caduco por muchos siglos de “ civilización”, por obra y gracia de iberos, celtas, ¿ tartessos?… fenicios, griegos, cartagineses, romanos, suevos, vándalos, alanos, ( los todos godos) musulmanes, judíos y cristianos. Luego se le darán mil vueltas a todo como en una centrifugadora. ¡ Qué tropa!. Lo que resulta de agitar y agitar éste cóctel, son los cien matices diferentes de como hablamos y escribimos, nos consideremos hispanos, iberoamericanos o latinos. Ya es curioso, que la primera gramática de nuestra lengua sea de 1.492… ¡ puñetero año, y jodío Nebrija de los cojones!.
En fin, para todos esos patriotas de pecho palomo al viento e himno voceado a coro, sea cual sea su patria del ancho orbe judeocristiano… yo como español les digo, que vengo a levantarme católico por la mañana, al mediodía soy sefardita, y por la noche, moro… como el 90% de mis compatriotas, y el que diga lo contrario miente como un bellaco… él y sus apellidos. ( Que hay mucho castellano nuevo) Y lo de la ciudadanía del mundo, lo dejo para mis “ avatares” filosóficos… que queda de puta madre, pero que puesto en el pasaporte no me lo entiende " la nacional" en la aduana. Como si en el maldito Egipto de las momias y las pirámides, y de la corrupta policía turística… les digo que soy latino.