
¡ Cómo me aburren esos teóricos del marxismo que se llevaron las hoces y nos han dejado las heces!. ¡ Qué chapa son capaces de darnos!. Como esos ahora llamados liberales, ávidos de " ideologizarse", de armarse de ideas “ tenuemente” progresistas con las que refundirse, o algo peor. Parece que ninguno de ellos se ha enterado todavía del final de las ideologías; son cual los Castro… momias, reliquias de unos días en que términos como telón, muro, o para algunos, Espartero… dictaban el orden mundial o el del casino provinciano. Mucho antes de que Al Qaeda fuera tan sólo un soplo sin forma en la cabeza de un saudí en la nómina de los Estados Unidos y sus cloacas. Cuando las madres rusias eran una, grande y roja… y el eje del mal, un Pacto únicamente. Ahora, ironías de la vida, todo se muestra más grandioso… cuando en realidad, es más ridículo. Parece como si un olvido colectivo, nos hubiera idiotizado. Cuestionamos nuestra propia libertad. Somos estúpidos e ignorantes, nos dimos un sistema que sin ser perfecto, funciona… y lo queremos sesgar desde nuestra razón y color político. Es el triunfo del pensamiento unilateral. Quien se pregunta es el enemigo. Prietas las filas. Las disidencias se deben seccionar. De derecha a izquierda, y de izquierda a derecha, se machaca el mensaje transgresor. La verdad es incomoda… y tediosa.
La de las ideas es una discusión que hace bostezar. Para cenáculos de contendientes íntimos al calor del vino de Rioja o del alcohol de garrafa de alta graduación. Una fe que llena las trincheras políticas de soldaditos y soldaditas, muertos en vida… de partido y doctrina. Por más que se diga y se escriba, sin nada que decir. Siempre hay un insulto de otro, una corruptela de otro… un desvarío… ¡ Queda algo nuevo por expresar!. Ah sí, hay nuevos cachorros que adoctrinar, a los que embotar la mente de oscuro presente… y odio al adversario: Un imbécil repleto de argumentos canallas que rebatir. La gran gnosis se ha perdido, y algunas grandes expresiones con ella, como diálogo… algunos lo esgrimen… pero, como un florete veneciano, sin saber ni que significa realmente ni su poder. Les seduce a todos. Más éste está encallado… secuestrado en círculos macarras. Es la verdad incomoda. Al fin y a la postre… es el tostón y la retahíla que nos dan y que nos pone la cabeza como un bombo.
La de las ideas es una discusión que hace bostezar. Para cenáculos de contendientes íntimos al calor del vino de Rioja o del alcohol de garrafa de alta graduación. Una fe que llena las trincheras políticas de soldaditos y soldaditas, muertos en vida… de partido y doctrina. Por más que se diga y se escriba, sin nada que decir. Siempre hay un insulto de otro, una corruptela de otro… un desvarío… ¡ Queda algo nuevo por expresar!. Ah sí, hay nuevos cachorros que adoctrinar, a los que embotar la mente de oscuro presente… y odio al adversario: Un imbécil repleto de argumentos canallas que rebatir. La gran gnosis se ha perdido, y algunas grandes expresiones con ella, como diálogo… algunos lo esgrimen… pero, como un florete veneciano, sin saber ni que significa realmente ni su poder. Les seduce a todos. Más éste está encallado… secuestrado en círculos macarras. Es la verdad incomoda. Al fin y a la postre… es el tostón y la retahíla que nos dan y que nos pone la cabeza como un bombo.