Maldito revisionismo ¿ cinéfilo?


Hay películas, que por no se que extraño motivo te marcan, y siempre las recuerdas con afecto y nostalgia. Nunca deberías volverlas a ver, porque el test del tiempo es muy fastidioso, y algunas de ellas, revisitadas ahora, se te caen encima como castillos de naipes. Ahora mismito estoy de lo más revisionista en cuanto a cine… Es lo que tiene Internet, que te permite examinar tus particulares “ clásicos” en un revival que la mitad de las veces te deja jodido y descompuesto… y acordándote, del puñetero momento en el que decidiste volver a visionar la peliculita de los cojones. ( Afortunadamente las de Roger “ Bond” Moore no envejecen, eran malas entonces… y son pésimas ahora)
Por ejemplo, la semana pasada decidí volver a ver The warriors, ( Los amos de la noche) aprovechándome de que la conexión iba como un tiro cierto día por no se que rara magia negra de la red. ¡ Qué desilusión!. Lo que yo recordaba como la “ heroica” epopeya de unos pandilleros suburbiales atravesando una siniestra ciudad de Nueva York plagadísima de “ sienes y sienes” de bandas locas por meterles un bate de béisbol por el ass… resultó justamente lo que es, el pestiñazo infumable de unos macarras tabernarios, de un chulo inaguantable, dando hostias a diestro y siniestro a otros tan mangutas como ellos, pero de inferior coeficiente mental. ( Ya es difícil) Todo por no se que peregrina causa… de un crimen del que les han hecho responsables.
¡ Joder, no… no hay derecho!. Me pasa algo similar cuando veo Los puentes de Madison. ( Pero, no es lo mismo) Siempre la vuelvo a contemplar… casi “ a rastras”… Es que es muy duro ver a Clint Eastwood sin su magnum 44, y al final acabo llorando y diciendo aquello de: Tú no, Clint… tú, no te me derrumbes ahora, tío. No me llores, que tú eres el sargento de hierro. ¡ Malditos puentes!. Para volarlos todos por los aires.
Como hace un par de noches que vi La batalla de Midway. ¡ Qué peñazo!. Me dormí… cosa de ver la peli a las dos de la madrugada… pero, es que llevo una racha que es la pera. La invasión de los ultracuerpos, ( el remake, la de blanco y negro es la leche) El aparecido; ( pura serie B, que ahora parece más B todavía) hasta El cazador, se me ha caído abajo como todo su artesonado de rutilantes estrellas… a lo mejor, ya era un plomo antes. ( Por cierto, a quien le parece que Meryl Streep, físicamente a mejorado con los años… Antes, tenía un punto callo malayo y versatilidad que tiraba de espaldas)
En fin, siempre me quedarán Ford y Houston. Hace poco volví a ver El tesoro de Sierra Madre y… ¡ caramba!, no ha envejecido ni un poco. Nació clásica, y clásica sigue siendo.