Zapatero en el laberinto


El presidente, unos días me recuerda a Caperucita roja, y otros al lobo feroz… y diría que a veces a un niñato perroflauta, si no fuera porque peina canas. En ello, como en otras cosas, es absolutamente bipolar. Ni él sabrá posiblemente como se ha metido en éste laberinto de incompetencia y mediocridad, pero lo preocupante es… sigue siendo, la imagen, la apariencia de improvisación y desgobierno, un día sí… y otro también. Claro que, tiene una cierta suerte de cara, porque es difícil que haya otro jefe de gobierno en el mundo que tenga una oposición, un partido en la alternancia de poder, de perfil más bajo y con peor aspecto: Corrupto, dividido, ( e incluso sectario) y pusilánime… a la imagen y semejanza de su actual líder. Incluso, el amado y odiado Aznar, con su malas formas de la segunda legislatura y sus más que “ discutibles” modos de llevar la cosa pública, daba la sensación de saber lo que se hacía… pudieras estar de acuerdo o en desacuerdo con su ideario político, ( a mí particularmente, me daba más miedo que un mono con una caja de bombas) que eso es harina de otro costal. Además, hablar de José Mari es como soltar los perros de la guerra.
La verdad, sin tapujos y a la pata la llana es, que cuando el Presidente se pone su disfraz de Caperucita roja… tiemblan las arcas públicas – que no los bolsillos de la Pajín, que están más que asegurados- y su cabezonería de “ talante” dilapidador, mesiánico y social no conoce límites. ( No es un Jesucristo socialista, tiene que haber una frontera de sensatez y mesura en eso del Estado del bienestar) En cambio, cuando hay luna llena… y sale el lobo feroz… es aun peor. Comienzan a verse los globos sonda, y se perfilan esas medidas económicas – a destiempo, pero más vale tarde que nunca- más que reaccionarias… todo con la connivencia de unos sindicatos totalmente manejados, dóciles… disciplinados por la vía de la subvención, comprados vil y miserablemente, ante el estupor general. ( Que se encarguen las sobremesas de la derecha mediática de adjetivar de “ mafia”… estos manejos políticos) Y me entristece, creerme, cada vez que un “ liberal” insulta a Zapatero en su laberinto, porque le da argumentos a su ineptitud. Al pobre, el artesonado ya no le aguanta y trata de pegarlo con chicle. De las memeces de núbil adolescente marxista del " muchacho", véase en política exterior por ejemplo, ( hay que ser tonto del culo, para después de hacer el juego con Chávez o el régimen cubano… pretender que Obama le trate con un nivel similar de complicidad… como a la Merkel. Le lame el culo al “ negro”, dicho con todos los respetos e ironía posibles, y lo hace cada día mejor) hablaremos otro día… que el tema da para mucho y me agota.