
Hace muchos años sufrí una eventualidad en un barrio pudiente de la ciudad donde vivo. A mí lado pasaron, me rodearon y observaron toda clase de caras cándidas, níveas y europeas, pero recuerdo bien quien fue la primera persona que me socorrió. Un hombre negro. Aquel hecho no me sorprendió entonces, como no me sorprende ahora. Vamos por la vida de tolerantes, de magnánimos, de demócratas, ( cuando somos unos hipócritas redomados en una sociedad que nos vende al mismo tiempo la talla L y el chocolate blanco de Nestlé) y a la mínima que nos vemos frente a una adversidad de cualquier tipo que sea, nos retratamos. Hay quien dirá que ésta crisis nos está volviendo más “ intransigentes”, y quizás tenga razón. Si el camarero que en el bar al que vamos a tomar la cañita no le pone una buena espuma a la cerveza… no decimos de él que no sabe tirar una caña, despotricamos y mentamos a la puta madre del emigrante de turno, aunque éste sea tan incompetente como lo somos nosotros mismos. Es el… fulanita es coja, menganito es gordo… sultanito es del PSOE y cobra el PER, o lo que sea.
No es cuestión de minaretes ni suizos ultranacionalistas, ni gaitas. Yo todas las malditas tardes tengo que aguantar los repiques y repiques de la campana de la iglesia que tengo enfrente de donde vivo. ( Y es una buena murga de campaneos la que da) Y no oigo a nadie despotricar contra ella, pero si en vez de campanario lo que hay de cara a la ventana, fuera una mezquita… me imagino la reacción del personal. Foco de delincuencia, etc…, etc… todo muy comprensible, naturalmente. ( Anda, que si el Islam tuviera Semana santa…) No puedo entender en que puede molestar ni a quien, que en un colegio haya un crucifijo en una pared o que una niña musulmana lleve pañuelo. Me parece de un retraso mental mayúsculo que alguien se pueda sentir ofendido o molesto por tales cosas. ¿ Cuándo se ha perdido el humanismo por esa “ basura” ideológica, ya se sea religiosa o política?. ( Me da igual, florezca de la izquierda, la derecha, La iglesia católica, o el " simple" pensamiento taoista…) ¿ Por qué me tengo que sentir “ irritado” si un trabajador inmigrante al qué han despedido está en la cola del paro?. ¿ Acaso no tiene el mismo derecho que cualquier hijo de vecino a una prestación de desempleo?. ¿ Vamos a negar el auxilio a los que están enfermos por ser de otro país?. ¿ Es que no puede actuar de mala fe, robarnos o engañarnos… uno de aquí, como uno de las chinbambas?.
Sí, es verdad. Todos somos muy demócratas y muy tolerantes… pero, ni tesis ni antítesis, ni síntesis. ( La gorda es una foca y el negro un chimpancé… es el desprecio, cuando no el odio irracional a la diferencia) Todos los días – unos, más que otros- se construyen parroquias y centros católicos por todo el país… y no pasa absolutamente nada… pero, se construye una “ aljama”… y estalla el medievo. Se tiene que actuar más contundentemente, y hay que endurecer la ley del menor… pero, no en un centro frente a mi domicilio. Se tiene que aplicar la cadena perpetua… pero, no en una prisión frente al parque donde juegan mis hijos… ni poner un residencia de ayuda a la mujer maltratada… ni un lugar donde los yonkis vayan a desintoxicarse.
Sí, queremos trabajo, seguridad ciudadana, justicia social, enseñanza gratuita y de calidad, medicina al alcance de todos… Creemos que lo que tenemos, lo merecemos por cuna y nacimiento. No cabe duda de que somos unos primates, realmente necios. Eso sí, muy dignos y muy tolerantes.
No es cuestión de minaretes ni suizos ultranacionalistas, ni gaitas. Yo todas las malditas tardes tengo que aguantar los repiques y repiques de la campana de la iglesia que tengo enfrente de donde vivo. ( Y es una buena murga de campaneos la que da) Y no oigo a nadie despotricar contra ella, pero si en vez de campanario lo que hay de cara a la ventana, fuera una mezquita… me imagino la reacción del personal. Foco de delincuencia, etc…, etc… todo muy comprensible, naturalmente. ( Anda, que si el Islam tuviera Semana santa…) No puedo entender en que puede molestar ni a quien, que en un colegio haya un crucifijo en una pared o que una niña musulmana lleve pañuelo. Me parece de un retraso mental mayúsculo que alguien se pueda sentir ofendido o molesto por tales cosas. ¿ Cuándo se ha perdido el humanismo por esa “ basura” ideológica, ya se sea religiosa o política?. ( Me da igual, florezca de la izquierda, la derecha, La iglesia católica, o el " simple" pensamiento taoista…) ¿ Por qué me tengo que sentir “ irritado” si un trabajador inmigrante al qué han despedido está en la cola del paro?. ¿ Acaso no tiene el mismo derecho que cualquier hijo de vecino a una prestación de desempleo?. ¿ Vamos a negar el auxilio a los que están enfermos por ser de otro país?. ¿ Es que no puede actuar de mala fe, robarnos o engañarnos… uno de aquí, como uno de las chinbambas?.
Sí, es verdad. Todos somos muy demócratas y muy tolerantes… pero, ni tesis ni antítesis, ni síntesis. ( La gorda es una foca y el negro un chimpancé… es el desprecio, cuando no el odio irracional a la diferencia) Todos los días – unos, más que otros- se construyen parroquias y centros católicos por todo el país… y no pasa absolutamente nada… pero, se construye una “ aljama”… y estalla el medievo. Se tiene que actuar más contundentemente, y hay que endurecer la ley del menor… pero, no en un centro frente a mi domicilio. Se tiene que aplicar la cadena perpetua… pero, no en una prisión frente al parque donde juegan mis hijos… ni poner un residencia de ayuda a la mujer maltratada… ni un lugar donde los yonkis vayan a desintoxicarse.
Sí, queremos trabajo, seguridad ciudadana, justicia social, enseñanza gratuita y de calidad, medicina al alcance de todos… Creemos que lo que tenemos, lo merecemos por cuna y nacimiento. No cabe duda de que somos unos primates, realmente necios. Eso sí, muy dignos y muy tolerantes.