Bisutería social y política


Hay personajes que bordan la mediocridad, y se alzan sobre ella cual mascarones de proa… ( Leire Pajín es un magnífico ejemplo) y tratan de relucir cual lo que son, vulgar bisutería, aunque nos la vendan, o pretendan colocárnosla a precio de platino en éste mercado persa. O de oro rancio, de piratas del Caribe… o más bien de Somalia. ( Ese no se sabe que es… en unas lejanas, lejanísimas playas que baña el Índico) Hay tipos y tipas absurd@s, que hablan y dicen majaderías llenas de pretenciosa savia envenenada. Catecismos solidarios, con el ingenio de los buitres africanos, que dan vueltas, y vueltas, y vueltas… en torno a los cadáveres pútridos y roñosos. Se creen los sobresalientes de éste desconcierto, y probablemente lo son… pues toman el desayuno de los campeones: Una buena dosis de cultura popular del tipo mercadillo musical reciclado e “ independiente”, pequeñas píldoras de geopolítica para adolescentes… bien requetepeinadas y vestidas con torsión levemente izquierdista, ( éstas son por vía anal) algunos “ gramos” de rebeldía antisistema… y mucha filosofía de botellín en libros de bolsillo y demás ediciones baratas cocidas a fuego lento entre whisky de malta y algún petardo… ¡ de puuuuuuuta madre!.
Adelante con los baluartes de la modernidad y el memolo. Escupir lo que queráis… soy aire. Planear el contraataque del adocenamiento alternativo contra el fantasma del fascismo al calor de unas pintas en un mugroso y alegre “ paffeto” irlandés. ( La izquierda repija como el niño de El sexto sentido… a veces, ve muertos… sobre todo en la crítica. La autocrítica, directamente… es una señora que no conocen) Los de siempre, desde mi más tierna juventud… se la siguen cascando igual. ( Pasan las generaciones, pero la necedad permanece incólume cual una virgen sexagenaria) Ésta progresía de grado cuatro es la rehostia. Son inasequibles al desaliento, como sus padres… pero, aun más tontos. Pura orfebrería “ remember” los sesenta. Baratijas de buhonero fino. Quincalla social y política.