Contra la bestia


A veces, me gustaría, que al final de la lidia… cuando el torero entrara a matar… el bicho se alzara sobre sus cuartos traseros, le birlara el estoque al matador… y se lo clavara entre los omóplatos atravesándole directamente el corazón. Creo que sería una sorpresa monumental para todos los que estuvieran en la plaza presentes contemplando, esa especie de “ suerte suprema”, ese espectáculo tan gratificante; de seguro, más de uno, se tragaría no sólo la farias que estuviera saboreando si no además una buena porción de espesa saliva. La conmoción seguramente, sería general, ante un crimen tan infame y vilmente perpetrado en público ante cientos de espectadores, y más la burla consiguiente de semejante animal que tras cortar los apéndices auditivos y el rabo del mezquino humano vestido de luces, se pasea alrededor del recinto circular orgulloso con los trofeos en alto… Claro, que tal cosa no pasará nunca… ( es una fantasía de fumeta ibérico y racial) pues como bien sabe el “ respetable”, el toro es una bestia iracunda e irracional carente de nobleza para todo, salvo para morir en el coso con honor… siempre tras su tortura correspondiente, y si no da antes con los lomos en la arena por la falta de eso que llaman los entendidos… encaste. ¡ Una verdadera lástima!.
Como soy español y hay cosas que van en el ADN… una corrida de toros no me hace vomitar como a un melindroso suizo, pero me desagrada. El arte del toreo, que lo tiene indudablemente, se lo reconozco… es desmedido, cruel y siniestro, como las raíces negras de España… De la España de La inquisición, de la de La invencible, y si me apuran, y ya que hablo de Toros y matadores… de la de Picasso. ( Y de la Eurovisión... si hace falta) Si hay algo que me enerva más que ese sufrimiento animal e innecesario, es la justificación que hacen de ello, esa casta de proyectos de asesino psicópata que son los taurinos. ( No los toreros, que al fin y cabo, son verdugos… y algunos “ artistas”) Ciertos intelectuales lo defienden a su manera también esto de “ la fiesta”, y no dejan de tener su razón… que si Creta y el minotauro de los cojones. Las teorías sobre la extinción del toro de lidia y la desaparición de la dehesa mediterránea son aburridas y cíclicas… y al final me la suda todo un poco, lo admito. Éste binomio de arte y asesinato/crueldad es demasiado exasperante. Demasiado terco, ( y brutal) demasiado patriótico/patriotero... algo descomunal, para simplificarlo en dos o tres simples conceptos.