Zombies


Cuando no pensamos por nosotros mismos. Cuando pensamos por boca de los demás. Cuando la historia se escribe en las líneas de lo inmediato. Cuando obviamos lo que ha pasado, y seguimos a quien nos dicta los designios de éste presente gris, que algunos se empeñan en pintarnos negro y apocalíptico… Nos volvemos zombies mentales. Burros de carga de las ideas de otros, que hacemos propias. Personajes de verbo incendiario con maestría brevemente intensa de mentiras colosales, tan gigantescas que abarcan la imaginación y los odios cotidianos… esos que se traen y llevan de un lado a otro entre papeles. Cual llaveros, estampitas y mecheros...
Algunos desgraciados, cabrones les define mejor, se empeñan en crean los mitos, destruir la realidad. Establecen un caos alternativo y nos presentan al Gran salvador… otro mediocre. Un “ dios” de cristal, que nos expone por enésima vez la eterna promesa de todos los tiempos y de éste mismo espacio. Que nos habla de pan, trabajo, libertad y de la gloria futura. El " mundo/paraíso" feliz. Así sea en política, religión, empresa o vida. No hay manejos oscuros, financiaciones ilegales, conspiraciones… bilderbergs de esto y de lo otro, pero la mentira más o menos… es la de siempre. Y es porque somos mentes obtusas, fácilmente programables y precisas, que siguen con devoción fanática y por igual… a incompetentes y pusilánimes. Seres ansiosos, abstraídos por el poder de la mezquindad. Ardemos firmados de marca y con prestancia junto a nuestro cáustico líder en una pira pequeña de grandes palabras sin rumbo ni destino. Poner vosotros mismos los nombres, ya sabéis quien son " los pájaros". Por ejemplo… ahora mismo, si algún espabilado encuentra " las siete diferencias" entre dos opciones políticas antagónicas, las que sean... desde luego merece recibir con orgullo: El congolito de oro.