Más madera...


El otro día oí pedir a un clip de Famobil del ejército U.S.A., a un general con nombre de César de Roma… ( Petraeus) al que han destinado para dar lustre a esa guerra que no es guerra… de Afganistán, como solicitaba a su " Megapresidente" Barack Obama 11.000 soldaditos más para digamos… “ asegurar” la supervivencia del país y de la castigada población civil. ( ¡ Qué majete!, pensé) Porque como he escuchado en un documental de reciente factura decir a un recio y hormonado marine yanqui, ningún flacucho con turbante… cuando cae la noche no se sienten seguros de que la insurgencia, ese concepto “ amplio”, no les vaya a “ arrear” un estacazo bueno. Debe de ser porque no les ven venir con sus visores nocturnos a los talibanes, esos mahometanos malos y entusiastas, mientras echan de menos el coño de su choni minnesotera… demasiado músculo bajo los párpados, es lo que tiene… falta de visión periférica y caída del coeficiente intelectual, amén del valor… que se les supone. Me pregunto que tiene ese territorio marginal y desértico para tal enconamiento feroz en la lucha, para ese querer ganar la “ batalla” de la democracia occidental… que por ejemplo, en la riquísima y “ pacífica” Arabia Saudí está más que perdida. ¿ Cómo reaccionaríamos nosotros si atacasen a nuestra gente y nuestro modo de vida?. Aunque no lo comprendieran… ¿ tendríamos un mísero gramo de razón siquiera?. Recordáis El dos de mayo, pues eso… porque con franqueza, el marcador de víctimas occidentales del integrismo islámico versus población civil afganoiraquí está claramente descompensado. Misterios de la geopolítica.
Claro, que ésta lucha desigual se libra en muchos frentes… ya sea dándole cuatro hostias castellanas bien dadas a un morito de Lavapiés, en las montañas de aquellas chimbambas infamemente desoladas, polemizando “ absurdamente” lo del burka/degradación y algunos ayuntamientos desinteresados, desde la liberación de la jamba afgana… y la visión de la mujer “ celtíbera” peninsular, desde un M16, desde la inmigración ilegal y la crisis económica… y ahora resulta que en subsuelo árido de Afganistán puede haber algo que “ brille” en los ojos y los corazones de todo buen banquero y/o especulador norteamericano y/o europeo que se precie. ( Litio, hierro, cobre… gas, petróleo… cobalto, oro… La biblia en pasta) ¡ Qué desgracia, qué inmensa desgracia!... la de ese sufrido pueblo. Más madera… traer madera, como dijo el célebre cómico, ¡ es la guerra!.