La cultivada ignorancia del ser


Ésta puede ser la pijopregunta de una cabeza – de chorlito- con ínfulas periodísticas de mujer diez a un psicólogo cualquiera: ¿ Cuál es el principal problema de los adolescentes de hoy en día?. Respuesta del empanao: La dificultad que tienen para situarse en el lugar del otro. ( De lo que se desprende que vivimos en una sociedad de adolescentes… en donde padres adolescentes, a los que les falta un hervor… educan púberes fierecillas imprecisas) Prosigue el prenda: Los adolescentes están desarrollando una insensibilidad crónica, ( de manual… como la tuya, añadiría yo) por eso son incapaces de proteger sus propias emociones. ( ¡ Vamos, como casi el noventa por ciento de los adultos que estoy harto de ver!) Tienen que aprender a no exigir a los otros lo que no pueden dar ellos mismos… ( Joder... ¡ Suficiente!. No quiero que me hagan partícipe de sus malditas neuras... yo estoy más que sobrado con las mías)


¡ Qué puta mierda es ésta!. ¿ Y éste fulano hace libros de autoayuda?. Está claro que el menda éste necesita echar un buen polvo… pero, ¡ ya!. ( Porque de pajas mentales se ve que está sobrado) Y ese es básicamente el problema de tanto “ profesional”… que han leído tantísima psicoverborrea sobre inteligencia emocional y demás excrementos del ínclito Goleman y otros capullos por estilo… que digamos… han dejado de tener criterio propio. ( L@s psicolog@s que he tenido la “ desgracia” de conocer, y conozco… amig@s o no – también, l@s que se sacaron la diplomatura en Aerolíneas Argentinas- son en su inmensa mayoría un@s minusválid@s “ emocionales”. Lo de “ echar un buen polvo” de antes, no era tan sólo una sugerencia… Por cierto, que mareo con las arrobas y la igual… da, fanática) Definitivamente, creo que los títulos de psicología se deberían repartir única e indistintamente por confesionarios y burdeles, a la par… porque para leer y escuchar majaderías con más que brillante erudición – políticamente impecables- y sensación de sentido común… ya están los vetustos clásicos de Grecia y Roma. ( Confieso que ese Platón, es agotador)
Es la gran, traumática, tragedia académica de nuestros días… cada vez tenemos más universitarios, y menos librepensadores. ( Y asimilados. Ja, el primate que golpeé más velozmente la tecla… dominará el mundo. Esperpénticamente hablando… por así decirlo) Placentas cada vez más preparadas, más inteligentes, más aptas, más sostenibles, más solidarias, más humanas… las mejores… ¡ Guau!. ( Y se lo han creído las muy cretinas) ¡ Qué se puede decir ante éste baile de monstruos!... pues, únicamente una cosa, Dios bendiga la ignorancia… ( Y el que no entienda mi sarcasmo… que no piense por sí mismo, que lea, que siga leyendo… con quijotesco afán) Que todo esto es simple y llanamente una desmadejada paradoja temporal, como los viajes en el tiempo, la Teoría del caos, ( sin los malditos dinosaurios de ordenador…) y todas esas gilichorradas… ¡ tan importantes!. Personalmente, prefiero sentarme con mis gastadas zapatillas de tenis Nike pegado a una pared de la calle… y escuchar al limpiabotas mientras me desgrana en los oídos cual es el sentido de la vida, ( hace mucho tiempo que aprendí, por ejemplo, lo de la sostenibilidad… de chaval, allá por 1.970… plantando verduras, sólo que entonces no era algo tan fascinantemente estúpido) que una conferencia con diapositivas, powerpoints y todo… ¡ salvo que hayan resucitado a Pío Baroja y Nessi!. ( El auténtico, no un niñato perroflauta antisistema disfrazado… con canas) Lo que he dicho, muchas… muchas veces, yo era un tonto… y ahora soy… ¡ dos tontos!. O puede que hasta ocho...