
Supongo, que soy lo que soy… y que estoy donde merezco estar. Nunca he asimilado demasiado bien la diferencia – si la hubiere- entre ser y estar… y por el amor de Dios, que nadie se moleste en explicármela, porque francamente me importa un pito. Lo importante es que estoy vivo, que respiro, que siento, que experimento… pero, verdaderamente, eso tampoco importa mucho. Es literatura vital, sobrentendida incluso, escrita en la vieja y requetesobada libreta del “ sostenimiento”. Comes, duermes, trabajas, estudias… disfrutas de tu ocio como mejor te parece, o dejas simple y llanamente pasar el tiempo… mientras la vida se te va sin comprender absolutamente nada. Crees en Dios, en cualquiera de sus múltiples rostros o circunstancias, Jesús, Ghanesa, Facebook… un par de tetas… ( recias, con los pezones como pedruscos de cantera… talla ciento veinte) y rezas, alabas, te humillas, pides, clamas… Subes a la montaña y gritas. O sí, te liberas… brevemente… todo es tan, tan… humano. Un martillo dando golpes y más golpes al otro lado de la pared. El perro que ladra… a un gato imaginario. Un incienso encendido en el templo budista. Un niño que come su papilla de subsistencia en el corazón del África negra… ( “ Delivery as one”… implementaciones multisectoriales… mucha letra me temo)
¿ Ser o ente?. ¿ Ser o estar?. Filosofías… ¡ Qué coñazo!. Infinitas instrucciones vanas. Egos. Metafísicos baratos. Sofistas de tres al cuarto… Aburridos griegos… “ gays” inquietados en su “ esencia”, con academia por plató de televisión. ¡ Jodido Kant!. ( Más empalagoso que un mal matrimonio) ¿ Quién no tiene sed y hambre de verdad?. Yo, tú, el… ¿ Y la realidad no está a la vista?. ¡ Qué homilías!. Mirar... y ser visto. Esperar, siempre esperar.
¿ Ser o ente?. ¿ Ser o estar?. Filosofías… ¡ Qué coñazo!. Infinitas instrucciones vanas. Egos. Metafísicos baratos. Sofistas de tres al cuarto… Aburridos griegos… “ gays” inquietados en su “ esencia”, con academia por plató de televisión. ¡ Jodido Kant!. ( Más empalagoso que un mal matrimonio) ¿ Quién no tiene sed y hambre de verdad?. Yo, tú, el… ¿ Y la realidad no está a la vista?. ¡ Qué homilías!. Mirar... y ser visto. Esperar, siempre esperar.