A vuela pluma


Dicen que el sentido común, es el menos común de los sentidos. La política actual desde luego, carece de él. También de sentido del humor, lo cual es una pena... A mí, particularmente, sólo me cae bien el sieso de Zapatero, ( clon adusto de Mr. Bean) el más incompetente Presidente del Gobierno de España posible, por como encabrona a la derecha más rancia y zafia del país con su camarilla de adláteres, tan pusilánimes e inútiles como él mismo. ( Véase, la Pajín, Pepe Blanco o Moratinos) Saca de ellos, el peor de los verbos posibles. ( Hasta de la asimilada Rosa Díez, ciudadana ejemplar) Y es que ésta derecha, autóctona y asilvestrada, a ratos montaraz, y otros chula y postinera, tiene en su ADN tan escrito a fuego el coño y el joder, el ordeno y mando, que ya no distingue ni los buenos usos democráticos. Les dices " Garzón", y es como si hubieran llegado, los días de la primavera y la berrea del ciervo, a la dehesa extremeña. No sé si añoran esos tiempos del blanco y negro bajo palio, o esa mili añeja de antaño que hacía de los niños, hombres hechos y derechos en vez de mariconas que desfilan por el centro de la capital, El día del orgullo gay. En el fondo, siguen siendo de genética preconstitucional con pollo negro bicéfalo sobre fondo bicolor y novísimo barniz europeísta.
Un día quizás, les estallen las pelotas, de sudar tanta testosterona como llevan dentro. Espero estar ahí para verlo. Hasta entonces, pueden seguir berreando, como todos los nacionalistas, sean de la condición que sean... ( Nacional o regional, de autonomía, isla, islote, pueblo, villa o corte, o ambas cosas...) Pueden seguir mugiendo, al trapo alzado sobre mástil de cincuenta metros, himno patrio al viento. ( Un servidor, lleva su patria en el corazón)

Los vegetarianos ( ¡ Vamos, todos!)


Ignoro la razón por la cual uno decide hacerse vegetariano. Sí, ya sé, mis amigos me han contado, muchas y variadas… pero, me divierten, más que otra cosa. No entiendo, porque deciden bajar varios escalones en la pirámide alimentaria, para ponerse a la altura de las vacas. Desde luego, no pueden ser razones de índice nutricional, eso desde luego; trato de saber cuanto hay de moda, y cuanto de tontería, en todo ello. Y cuando me vienen con cantinelas ecológico conservacionistas, con sus sandalias de cuero y sus macutos marroquíes de piel de cordero, directamente… es que me meo de la risa. Así que imaginaros la cara que puse, cuando un colega, vegetariano " radical", me dijo que se iba de trekking por Nepal. ( Pensé que comiendo sus boles de arroz hervido, las iba a pasar putas) Eso sí, si sobrevive, el año que viene, se puede ir de expedición a Groenlandia. Por cierto, le dije, que si un lama le ofrecía té de yak, no lo aceptara, que no es nada, pero que nada, nada... cool… ¿ Me habrá hecho caso?.
De verdad, que cuando el ser humano decide tontunizarse, es que se las pinta sólo, basta con ver un desfile de moda, ( transparencias muy llevables, siempre que seas igual de gilipollas que Lady Gaga) o llamar periodismo rosa a los se les ha citado de toda la vida como unos alcahuetes. Y es que, el culto al cuerpo, como todos los cultos, unos más que otros, ( también el del corazón) tiene algo… o mucho… de estupidez. No se trata de comer un Cocido montañés, un día sí, y otro también… si no de comer equilibradamente. Por ejemplo, la base de mi alimentación la constituyen las frutas y verduras, los huevos y los lácteos… pasta, dulces… casi, casi… como un vegetariano… pero, porque no voy a comer pollo, pescado o Jamón de Jabugo, si puedo… que me aportan poca grasa y desde luego, algunas… muy, muy saludables. Los vegetarianos hablan de los que comemos carne, como si no comiéramos otra cosa. En el fondo, que son… si no pequeños talibanes gastronómicos, que se empecinan en pensar, que el personal se pasa el día comiendo en el McDonalds… Que me digan, si no, porque viven obsesionados con ello; y si para no sentirse culpables, han inventado esa mierda de la hamburguesa de tofu.

Deporte extremo


Nada mejor para abstraerse del mundanal ruido que ver por tele un partido de curling. Anoche, a las dos de la mañana, vi uno, entre féminas suecas y canadienses. ¡ Qué violencia!. Una, casi se parte una uña con esa especie de escoba con la que barren el suelo... ¡ coño!, ganar un oro olímpico por ser un as pasando el mocho, ¡ jodete, Usain Bolt!. Cualquiera puede estar a tu altura.
Entre el vértigo de la competición, la emoción del pabellón, ( el público parecía salido del cementerio de la localidad) los tiempos muertos, y ver como se hidrataban, ( éste deporte es de perder muchas sales) estaba en un sinvivir. Ésta especie de petanca sobre hielo, es lo más emocionante que he visto desde el último cara a cara en el congreso entre el Presidente del Gobierno y el lider de la oposición, sólo a la altura de un partido de bádminton que vi una vez, entre un italiano y un pakistaní, ¡ puro caviar!.
Espero que la final masculina tenga algo más de testosterona. ( Sin llegar a los alardes de la natación sincronizada) Eché de menos, que al final del encuentro las de Suecia y Canadá se intercambiaran las camisetas, o al menos, esos chandal de parado en el Carrefour... pero, que queréis, son frías como el hielo. Por cierto, que querrá decir Gallardón con eso de que " a la tercera será la vencida"... ¡ qué miedito, mama!. El alcalde vuelve a tener una cabezonada, como Forrest Gump, otra vez...

Derecha punkarra


La derecha española, como todas las que en el mundo son, está especializada desde hace largos años, en cubrir sus vergüenzas y exabruptos con una especie de berridos cuartelarios de indignación. En ello son especialistas consumados. Que el Ex presidente Aznar manda a tomar por culo, sea peineta o monta y pedalea, a unos mentecatos e impulsivos estudiantes que le provocaban con sus insultos… los voceros mediáticos afines no califican la salida de pata del banco del político, que por otra parte ya debería tener el trasero pelado como un mandril, si no la aptitud intolerable de los púberes delincuentes que lo descalificaban. Que la Presidenta de la C.A.M., Esperanza Aguirre, llama hijoputa al Alcalde de Madrid. No se paran en valorar la descalificación… es más hasta la encuentran graciosa. En cambio, critican con severidad a los hijoputas que se dejaron los micros abiertos, y aquellos otros que sacan una simple conversación particular, destinada al limbo de lo anecdótico, de contexto. ( ¡ Sociatas cabrones!) Esta derecha relinda, recalcitrante y radioescucha, se ha acostumbrado ya tanto al insulto gratuito y la crispación, que han perdido el sentido del decoro, las buenas formas y el Gürtel… perdón, el gusto. ( En que coño estaría yo pensando... es lo que tiene la grosería, el ser sumamente contagiosa)
Ellos dirán que fueron otros los que perdieron antes las formas… los que robaron, los que se enriquecieron con la corrupción, los que mintieron… ¿ Dónde he oído yo esa cantinela?. Y aunque les aplaudan como borregos nueve o diez millones de palmeros… no por ello, dejarán de ser unos caraduras redomados. Aspirantes, de perfil bajo, a presidir el Gobierno de España. ¡ Madre mía, qué alternativa más chunga!. Punkarras antisistema de Loewe y Hermès… vivir para ver, aunque para lo que hay que ver, con un ojo basta.

Azar cotidiano

Las letras se pegaban unas a otras para darse calor
Para morir heridas en medio de la tempestad
Sentía correr el grifo del agua caliente
A través de la ventana veía doblarse las ramas
Gritan las hojas que agita duramente el invierno
Veo las naranjas podridas correr calle abajo
El hombre envejecido cojea tras ellas con su esperpento
El hielo se ha hecho agua después de amanecido
La madera de mi jardín tiene la risa apretada
Descansa el perro bajo la mesa donde escribo
Los cacharros de la cena de anoche ya están fregados
El sol brilla lanzando cuchillos al cuerpo
La niña crece sana y fuerte en su cuna
El móvil parpadea y brilla en la mesilla
El can perezoso se levanta a ver que pasa
Escribo en trazos gruesos, sin brillo, cansado de palabras
Las líneas, las sílabas, me agobian como lanzas
Mucho antes se rompieron los párrafos de hueso helados
No envidio el brillo de la luna lunática
Tan sólo el café
Que a media tarde se toma entre las estrellas
Me voy a empujar un cóctel en agitadas copas de brea
Cariño, ¡ cuánto frío hace afuera!. ¿ Todavía?
¿ Por qué tengo las entrañas muertas?. Llamada en espera
He perdido mis ojos mirando
Lejos están los heraldos de la primavera

Recuentos de invierno


Extraño invierno éste, tan frío, que hace emerger de mi memoria el recuerdo de tantos otros, antaño olvidados, entre bolas de nieve y ollas calientes. Entonces, era pequeño. No había internet, ni la madre que lo pariera. Las computadoras eran cosa de las películas de ciencia ficción, enormes artilugios, con cientos de lucecitas de colores parpadeantes y botones por todas partes. En la televisión ponían a media tarde, Espacio 1.999, y yo leía compulsivamente Veinte mil leguas de viaje submarino y La isla del tesoro.
También me gustaba leer los tebeos de Zipi y Zape y los de Carpanta, aquello molaba, molaba porque por aquel entonces yo desconocía que era el Euribor, la inflación, o un 8% T.A.E., tan sólo veía a mis padres que las pasaban canutas, especialmente a mi madre, que se pasaba el día renegando… en cambio mi abuela, era un remanso de paz. ( O por lo menos, así la evoco) Entonces, en mi vida, no existían palabras como deuda, crédito, o insolvencia; entonces, no sabía porque la viejita era así. Ahora, lo veo todo más claro. Creo que era una mujer que vivía en paz consigo misma. Que había exorcizado sus demonios… muchas veces suelo decir, que la vida te pasa por encima como un tren, uno de esos enormes y lentos convoyes de mercancías. ¡ Y dejas de preocuparte por las cosas que no tienen importancia!. Al final, son los afectos únicamente lo que de verdad nos afligen. Aquellos que están a tu lado día a día, luchando por tu causa.
Desgraciadamente, La campana de Elgorriaga, ya no sabe igual. Ahora tiene sabor a Al Qaeda, a microondas, a Avatar, a Facebook, a Belén Esteban, a Obama, a crisis… a montones de trastos inútiles. ¿ Dónde está aquel aroma auténtico del invierno?.

¡ Estamos tontos o qué!


La cocina es una alquimia deliciosa, no se puede improvisar… no te puedes comprar un horno portátil de la teletienda a 24’95 al mes de Chez Lui, y pretender tirando a la buena de Dios al cubilete mágico dos kilos de costillas, un poco de aceite y condimento para carne… preparar una de esas maravillas culinario / arquitectónicas de Arzak o Adrià en poco más de un minuto. Por más sonrisa de caballo enjaezado que tenga la neumática estrella presentadora de los setenta, venida a menos, que te exhibe el invento, donde esté una lubina chilena, un asado argentino, una cochinita pibil, o un arroz con bogavante… que se quite el ranger Chuck Norris y su máquina de ejercicios definitiva y hasta el mismísimo Bruce Lee resucitado luciendo el asombroso wok de Tío Chan. La cocina es un arte, quizás algo abstracto, pero un arte al fin y al cabo, al que le dedicamos… ¿ Cuánto?, ¿ veinte minutos?.
Tenemos tiempo para los atascos, para ir al gimnasio, para hablar majaderías, para ver nuestro programa de televisión favorito mientras nos cascamos un sexteto cervecil… ¡ Joder!, hasta nos queda tiempo para ver porno por internet… y luego, ¿ queremos qué un perol automáticamente nos prepare el menú de El bulli en cinco minutos, tirando a lo loco todo lo qué nos sobra por la cocina?. ¡ Estamos tontos o qué!.
La verdad, es que con el tiempo he descubierto que la cocina no sólo es relajante, si no además catártica. Mi nirvana particular, y toda una fuente inagotable de inspiración. Nada como preparar un arrocito a la cazuela para poder degustar los otros placeres de la vida… véase, un buen vino, una entrañable conversación… y lo que vuestra imaginación quiera… Personalmente, un servidor, como Santa Teresa, encuentra a Dios entre los fogones… o sencillamente, cuece su vida a fuego lento, por unos minutos alejado del mundanal ruido. La existencia que llevamos no es que sea vertiginosa, es simplemente que perdemos demasiado tiempo en estupideces.

El francotirador


Padre nuestro… me ocultaba entre las ruinas de un destartalado edificio que se caía a pedazos, que creo había sido un hospital para enfermos mentales antes de comenzar ésta absurda guerra. Desde aquí arriba mi visión era privilegiada, veía con total nitidez todo el ancho de la gran avenida que cruzaba la ciudad de un extremo al otro. De izquierda a derecha, y lo largo de centenares de metros, mi puesto de observación era realmente magnífico. La iglesia, los colegios, e incluso el viejo mercado junto a la casa de la abuela, donde me crié. Todo, absolutamente todo, me era familiar, totalmente familiar, y ahora, todo estaba destruido. Como si la ira de Dios hubiera caído sobre éste antaño hermoso y alegre lugar donde jugaban los niños...
Tras un murete de piedra, a unos ochocientos metros, se cobijaban un grupo de mujeres y algunos crios muy pequeños, que estaban agachados junto a ellas. Era mediodía, y todas juntas, comían pan y alguna clase de embutido que desde mi posición no acertaba a concretar. Parecía que por un momento los bombardeos de la aviación enemiga, y la propia, habían cesado, así como los disparos de nuestra artillería… Yo también tenía hambre, no era un mal momento para ponerme a comer. Abrí con el machete, una de esas horribles raciones que me había agenciado en el cuartel general y que nunca sabías que sorpresa llevaban dentro… Ésta, extrañamente estaba buena, hasta deliciosa. La desgusté despacio. Saboreándola entre algunas rebanadas de pan negro relativamente tierno, que me había guardado en un bolsillo de la guerrera ésta mañana, mientras visitaba a la teniente del economato militar. ¡ Qué bien me sabía!, era una lástima que no tuviera un poco de esa mantequilla, que hacía de pequeño mi madre, para untar entre los migotes espesos.
Pero tenía que hacer mi trabajo. Cogí el rifle y elegí al azar a una de aquellas mujeres. Localicé una chica joven dentro de aquel grupo que no tenía ningún niño junto a ella, y la situé en el centro justo de los indicadores de la mira. Me sequé la palma sudorosa de mi mano derecha y disparé sin más… Fue un impacto certero. Todas las demás tiraron lo que comían, las bolsas… y lo que llevaban encima, saliendo en estampida. Huyeron en todas direcciones en tanto aquella joven quedaba tendida sobre una hondonada con la cabeza ensangrentada. Hubiera preferido que fuera un soldado. Recogí el casquillo y me dispuse para volver a la base. Por hoy, para mí, la guerra había terminado. Ojalá pudiera ducharme ésta noche, y quitarme toda ésta mierda. Los chicos de la cocina tendrán preparado algo bueno… Padre nuestro que estás en los cielos… mañana será otro día… de guerra.

Veinte minutos


No sé porque me he subido hoy en la bicicleta estática de mi mujer, ni tampoco he tenido muy claro desde la tarde del sábado en la que la compramos, que nos empujo a adquirirla. Una bicicleta sin ruedas me parece una estupidez absoluta, para hacer ejercicio, siempre es mejor hacer el amor… y más divertido. Esos que salen en los anuncios de las teletiendas pedaleando y sonriendo como si fueran memos, siempre me han parecido deficientes mentales… yo a los tres minutos ya estoy con la lengua fuera… y de lo que menos tengo ganas, es de sonreír, con ese maldito sillín ergonómico rompecojones de mono destrozándome las pelotas. ¿ Qué les puede hacer tanta gracias a esos gilipollas?. Seguramente, pensar en mi dolor de güevos. Pedalear y pedalear, sin llegar a ningún sitio, es simplemente… una cosa de locos. ¿ Es esto un avance significativo de la civilización?.
Bueno, el caso es que me subí, y me puse a pedalear como un loco. Al principio, fue una idiotez más… Ver en cuanto tiempo hacía un kilómetro. Cuando comprobé que mi marca era de dos minutos y cuarenta segundos, decidí continuar hasta comprobar cuantos kilómetros podía hacer en veinte minutos. ¡ Sólo cinco!. ¡ Qué asco!. Decidí dejarlo para siempre. Ésta máquina infernal no fomenta mi espíritu competitivo, lo único que me hubiera animado a utilizarla. Además, ríos de sudor me empezaban a brotar en el pecho a los ocho minutos de estar en pleno éxtasis deportivo… eso no podía ser nada sano. Ese empeño de algunos por el deporte “ sonriente” tiene que ser cosa del maligno… o del disfrute de un buen dolor de nalgas… Ah, sí, ahora lo entiendo… Esto del spinning, ahora llaman así a ir en bici a ninguna parte, es una mierda como un piano.

Despotricario


La bolsa se desploma. Las cifras del paro se desbocan. Los sindicatos, esos sindicatos convenientemente adoctrinados en forma y manera, ungidos con dinero y prebendas públicas, comienzan a rebelarse. Todos los indicadores económicos están en caída libre… y a todo esto, El presidente… ¿ dónde está?. En EE.UU., desayunando con el Sr. Obama y un buen montón de meapilas ultraconservadores… ¡ Él!, el agnóstico; el del liderazgo planetario de la Pajín; el de las frases grandilocuentes y mitineras de Rodiezmo, puño en alto defendiendo las pensiones; el que acoge entre sus pechos a los victormanueles y ramoncines de turno; el que le importa un huevo, los pequeños negocios y los grandes, tu trabajo, el mío… el de todos… o por lo menos, da esa impresión. ( En éste país las ayudas a pymes y autónomos son de risa)
Lo que me sorprende, es que ahora, quiera ponerse al frente de las urgentes reformas que le piden los organismos internacionales corriendo como un pollo sin cabeza, mientras sigue dilapidando por cientos los millones con “ supermeganecesarios” ministerios como el de igualdad, o el de vivienda. ( Entre tantas y tantas cosas… de las subvenciones, ni hablemos) Nos hundiremos, pero seguiremos manteniendo la paridad. Ahora bien, que desde el exterior le están poniendo la cara roja, situándonos a la altura de Letonia y Grecia, entre otros. Eso sí, lo que me asombra es que las encuestas le sitúen a tan sólo 3,8 puntos por debajo del principal partido de la oposición. Eso demuestra dos cosas. Primera, que tenemos una alternativa compuesta por inútiles, golfos populistas… del corte chulesco y prenatal de la Aguirre, ( cada vez que ésta mujer abre su agujero sonoro, pierde votos) o la Cospedal, por ejemplo… y segunda, que hay quien es tan contumazmente miope que seguirá votando a éste botarate incompetente – El presidente- haga lo que haga. Permitirme que suelte una burrada… pero, desde el afecto, otra más… Zapatero, ¡ qué te den!. ( Corte de mangas, incluido) Que te den… por los abuelitos que tienen que comer en comedores sociales por que no les llega la pensión; que te den… por los pequeños y medianos empresarios que han tenido que cerrar sus negocios, fritos a impuestos y jodidos por los bancos que le han denegado una y otra vez los créditos que han pedido, pero a los que tú ayudaste a rescatar; que te den… por no ver en los vertederos de la ciudad en la que vives, a los que recogen la mierda, y si verlos en las chinbambas… Chico… que te den, que te den, que te den… ¡ tus emolumentos!… y cómprate unas gafas de corto de vista, chato, ¡ qué falta te hacen!. En estos momentos, hasta un chimpancé con una estilográfica, lo haría mejor que tú. Date una vuelta por el zoológico.
A mí, ya no me coge nada de sorpresa en éste país… si una retocada placenta parlante, que no pensante, como Belén Esteban, es la Reina de la televisión… ¡ de qué coño me puedo extrañar!. ¡ De que vayan a poner un partido de fútbol cada día de la semana!. Me gusta el fútbol, lo reconozco… pero, terminaré aborreciéndolo. ¿ Es un malévolo plan de idiotización general?… y eso, que no ha empezado la temporada taurina. No pensar… ¿ es esa la consigna?. Seguir las siglas como un rebaño de borregos. ¡ Dios de mi vida, qué mierda más gorda?. O aquí, todo cristo está comprado, o hemos dejado de deliberar por nosotros mismos. Todos, todos, todos… son los mismos perros con distintos collares; pero no los sacamos nosotros a pasear cada cuatro años, como creemos, no… si no que son ellos los que nos llevan de arriba abajo y de abajo arriba… ¡ y encima!… se nos orinan encima… y vamos, y les reímos la gracia. Yo, por mi parte, era un tonto... y ahora soy dos tontos. ( En homenaje al maestro)

Superpoderes


Ésta mañana me he levantado con superpoderes en la punta de los dedos. Simplemente tenía que chascar los pulgares y mis más oscuros deseos, y algunos blancos, se convertían en realidad por obra y gracia del espíritu santo o el hada de los pulgares, vete tú a saber. Como no soy ambicioso lo primero que he pedido, ha sido un cappuccino… y zas, en un pispás, un delicioso café italiano se ha materializado ante mí, cremoso y buenísimo. Lo mejor para empezar bien el día... después de echar un polvete.
Después de degustarlo despacio, me ha venido a la cabeza, así, como la cosa más natural del mundo, que podía hacer algo por los demás… y en un gesto, que no sé si me honra, he decidido borrar de un plumazo todas las instalaciones nucleares de España, así como esas malditas centrales térmicas que no paran de quemar combustibles fósiles y producir CO2. Chasqué los dedos de nuevo, y… ¡ mierda!, me quedé a oscuras. ¡ Qué frío!. La calefacción, el microondas, la vitro, ¡ internet!.... ¡¡¡ Internet!!!. Parecía Enjuto Mojamuto. Pensé en esos pobres que despotrican desde sus blogs sobre los peligros del átomo y el calentamiento global. ¡ Qué iban a hacer ahora!, sin poderse explayar a gusto. Bueno, siempre le podremos comprar la electricidad a Francia… la amada, libertina y nuclear Francia. La de la rebaba.
Decidí volver a tronar los dedos, y pedí llenar el país de molinos de viento y huertos solares; así es, una placa solar en cada hogar y hasta un molino de viento encima de la giralda, girando, y girando, y girando sus aspas. Pero nada, ni por esas, estaba nevando en todas partes, y todo Dios tenía puesta la calefacción a tope. Encendidos los televisores y ordenadores, rajando como posesos en incendiarias tertulias sobre ATCs y otras yerbas… las vitros cocinando, las planchas planchando, las aspiradoras… Nada, la luz no se encendía, por más molinos que pusiera de norte a sur situados, cruzando la península de un extremo a otro. Mi plan perfecto y sostenible no marchaba.
Un poco apesadumbrado volví a chascar los dedos, no hay problema que no solucione un buen cappuccino, pero resulto decepcionante comprobar, que ya no me sabía igual con la leche fría. Así que les di marcha a los pulgares por última vez y decidí dejar las cosas como estaban. Tomé una buena ducha, con agüita bien caliente, y me preparé un expreso bien cargado. Más tarde, encendí el portátil, y me puse a leer a una chica que hablaba desde su blog de sostenibilidad y energías alternativas, y que abogaba por el cierre de todas las centrales nucleares y térmicas, y la potenciación de las llamadas: Energías limpias… Sabéis que pienso… pues... ¡ coño!, ¡ qué tenía toda la maldita razón!. Solar, biomasa, eólica… toda la razón. Hagamos una fiesta. ¡ Nucleares, no!. ¡ Nucleares, no!. Yo como soy malo… me disfrazaré de isótopo… y ojito conmigo chinos, que lo mismo os hago desaparecer el carbón, y hundo vuestra emergente economía de mierda, pero sin CO2, tengo menos mano izquierda que Cervantes.

Irogilinías


A la Presidenta de la República Argentina, el chancho la pone… como decirlo sin quedar grosero… la pone, ¡ y dónde esté un buen chorizo!. Desconocía yo que el cochinito fuera afrodisíaco, pero lo reconozco, a mí, un buen pata negra, ( o de Guijuelo, o de Mallorca…) también me pone un rato. ¡ Vaya con la Sra. Presidenta!. ¡ Y con el Sr. Ex presidente con suerte!. ( Perdón… consorte)
Desgraciadamente, a Zapatero en España parece que lo que le ponen son las avellanas, las almendras y quizás la bellota… El es de frutos secos, ¡ lástima!. No le veo promocionando nada, la verdad es que éste tipo no sabría en plena crisis – en Argentina seguramente, la llamarían de otra manera- ni como vender viaductos para suicidas. Es el tío más triste que he visto nunca en esto de la política, y es que no hay nada que mole más que tener una dirigente política que sabe como elevar la moral del país, aunque sea con “ cachondina”. Eso siempre puede distraer al personal, entre las idas y venidas de la cosa pública.
Reconozcámoslo, los argentinos tienen una Jefa de Estado que vista de lejos tiene un cierto morbo; claro, que vista de lejos, nosotros tenemos a la Pajín… que aunque de apellido festivalero, para hacer una rima tiene una cara boteril. ( De Botero, el pintor colombiano) Vamos, de señora principal del diecisiete, el siglo. ¿ Por qué las tías buenas de la política española están en la derecha?. Quizás sea porque las inflan a pata negra desde bien jovencitas… a ver si va a ser verdad que el cerdito… es afrodisíaco.


Por cierto, ¿ es justo que con cuatro años y un día en su ejercicio público los políticos españoles tengan derecho a la máxima pensión posible, justo ahora que estudian elevar la edad de jubilación a los 67 años?. ¿ La oposición, que se muestra tan crítica con el gobierno, tratará también éste punto a la hora de negociar el futuro de las pensiones?. Para mear y no echar gota.


La derecha española, como hace cada cierto tiempo, reabre el debate sobre la cadena perpetua, uno de esos tics que tiene enquistados en su ADN. Ahora el invento es, la cadena perpetua revisable. ( Lo de revisable, es un eufemismo para no dar la impresión de que son unos “ demócratas” con genética preconstitucional) No me sorprende que el tema de marras haya vuelto a salir a la luz, lo extraño es que tenga tantos palmeros que lo aplaudan… Se empieza por ahí, y se termina desfilando al paso de la oca. Emigración, cadena perpetua… no empieza esto a emanar cierto tufillo…