¡ Ay!


¡ Ay!, ( perdonarme si suspiro… como un imbécil) lo malo de adquirir el estatus de gañan “ ilustrado” es que hay que mantener la tensión en el insulto, aunque sea sin malicia… o al menos, no demasiada… y, la estupidez a flor de piel… cual el delicado/cuidado vello púbico de una pornostar. Lo digo… porque diga lo que diga, como haga… lo que hagas… ponte siempre bragas… que el personal está un pelín susceptible… ¡ vamos!, de los puros nervios. Ya vayas a una hamburguesería de franquicia americana… de esas del payaso con aspecto de pedófilo, o a sacarte una muela. Debe de ser, porque el gentío tienes ganas de que le den… aunque yo pienso que son más las ganas de dar. ¿ De qué hablo?. De nada… es hablar por hablar. De todo. ¡ Ay!, ( he vuelto a suspirar) va a ser verdad eso que dijo el místico: Que descansada vida… Para más saber… Fray Luis… esquina Fray Perico y su borrico…
Y es que éste es un país donde los lerdos medran como las cucarachas en un buffet libre de Torrevieja … donde el “ libre” albedrío acampa a carta cabal… pues, en Garrulandia y sus hechos diferenciales… hasta el más tonto hace relojes. Aquí no hay que demostrar que los cerdos vuelan… basta con que el pastor, jure y perjure… de que vio a uno planeando. ¡ O a sien!. Como a sienes y sienes de platillos volantes… de Jabugo… sobrevolando su sesera en escuadrilla. Da igual que una sea puta, el otro… ¡ chulo!... la de enfrente, cotilla… y el niño gordo con gafas… un cerebrito. ¡ Ay!... Ay, pena, penita… pena de país sin faraona… ( gitanas hay en Pirámides/Calderón) perdón, digo… que faraones… “ soberanos”, divinidades… ¡ hay a patás!… Desde la mamá de la Letizia con zeta de ZP hijo de perrilla… hasta la prinsesa de cada colmao barra/hogar de Iberia… cual borrachos, pero… machos. España y alrededores… es/son tan previsibles. ¡ Ay!... Ay, pena, penita… de talento malogrado que hay en éste Estado de estados… con tanto padre de familia en paro forzoso, tanto joven adjudicado o traspasado, ( no se muy bien) a la molicie nuestra de cada día televisivo/ostracismo… y tanto “ artista” entregado a la muy noble, ¡ nobilísisima causa!... de aburrir al “ respetable” con vidorras conocidas y ajenas.