
Pobres y radiactivos japoneses a punto de que Godzilla salga del mar y los devores. Pobres y masacrados libios. ( Gilipollas con gafas de espejo disparando tiros al aire) Pobres y protestones abuelitos nuestros, españoles de pro… dando la brasa en el ambulatorio porque después de toda una vida cotizando a la puñetera Seguridad Social les dan medicamentos genéricos. Ya verás, como terminarán por dárselos caducados… y un día habrá una desgracia; o experimentales, como los que se prueban en África entre la semiesclavitud del mocerío que apadrina Nestlé recogiendo cacao “ a gusto con la vida”… y los que pican la casiterita para que aquí el personal entre medio zombie y tarado cambie de móvil a los diez mil puntos de su particular… tontuna de oro musivo; ( entre el Ipad nuevo o el último berrido electrónico) pero, no… porque nos vamos a sentir culpables… que los malos no somos nosotros, que son nuestros gobernantes, los políticos, el sistema, las flores… esa maricona de Bob Esponja. Pobres niños los de Brasil, a los que dispara la policía corrupta, sin escrúpulos… pobres conductores “ psicópatas” que no pueden ir a 140 kilómetros por hora por las autovías por el afán recaudatorio del Estado. Pobres machos sirios… ( las mujeres que se jodan) o de Yemen, buenos musulmanes… que son exterminados cual una plaga de molestas moscas cojoneras por pedir simple y llanamente eso que llamamos a veces con eufemismo: Democracia. ( No importa que mueran… hay muchos moros, y más pateras) Pobres hosteleros a los que el hijo de puta de Zapatero y una partida de sociatas vendepatrias no permiten que ahumen a su clientela ni a las camadas de ésta modélica ciudadanía.
Pobre derecha mediática que carece de libertad de prensa para insultar a tanta puta como aborta… o a tanto desgraciado ácrata y sedicioso como se caga en Dios profanando una capilla universitaria. Pobres chiquillos, tantos que mueren de hambre y guerras… o enfermedades olvidadas cada día… mientras el cura de la parroquia que es un tío enrollado con el que se puede dialogar dice a su feligresía que sólo la fe en Cristo puede salvar al hombre… ¡ Alabado, sea Dios!. Y también lavado, ¡ joder!... de tanto hipócrita “ católico”. Como la canción, tengo la camisa negra… mas no, porque negra tenga el alma… si no más bien por la mierda que en silencio y de continuo me cae encima escuchando tanta basura de escogidos - y también escocidos de ingles… seguro- ilustres e ilustrados, que mientras hablan… la cagan… y en tanto cagan, hablan. Pobre izquierda miope y tarda de reflejos que no distingue el color de la mesura, de la sensatez… y a fanáticos enfermizos como Castro o Chávez llama libertadores; ( hipócritas “ ateos”… a lo peor, gracias a Dios) tarde o temprano la verdad les arrolla… o la tienen que alambicar cual un razonamiento embrollado, azarosamente expuesto entre lirios y alabanzas. Pobre Ferrari, pobre Alonso… pobre Real Madrid. Pobres mujeres maltratadas y solas… a las que la palabra de los hombres justos, lapida. ( Pobres las que únicamente tengan para lucir, doce modelitos de Channel… A cada una le duele su zapato) Y pobre el yo… o los yo, que están aburridos dentro de mí en infructuosos debates “ místicos”. Por ser menos de lo que puedo llegar a ser… o dar, y tener más… de lo que a buen seguro, merezco. De todas mis pobrezas, la que más siento es la de mi pobre espíritu… ( Y es que me diluyo con la facilidad del azúcar en el té caliente)
Pobre derecha mediática que carece de libertad de prensa para insultar a tanta puta como aborta… o a tanto desgraciado ácrata y sedicioso como se caga en Dios profanando una capilla universitaria. Pobres chiquillos, tantos que mueren de hambre y guerras… o enfermedades olvidadas cada día… mientras el cura de la parroquia que es un tío enrollado con el que se puede dialogar dice a su feligresía que sólo la fe en Cristo puede salvar al hombre… ¡ Alabado, sea Dios!. Y también lavado, ¡ joder!... de tanto hipócrita “ católico”. Como la canción, tengo la camisa negra… mas no, porque negra tenga el alma… si no más bien por la mierda que en silencio y de continuo me cae encima escuchando tanta basura de escogidos - y también escocidos de ingles… seguro- ilustres e ilustrados, que mientras hablan… la cagan… y en tanto cagan, hablan. Pobre izquierda miope y tarda de reflejos que no distingue el color de la mesura, de la sensatez… y a fanáticos enfermizos como Castro o Chávez llama libertadores; ( hipócritas “ ateos”… a lo peor, gracias a Dios) tarde o temprano la verdad les arrolla… o la tienen que alambicar cual un razonamiento embrollado, azarosamente expuesto entre lirios y alabanzas. Pobre Ferrari, pobre Alonso… pobre Real Madrid. Pobres mujeres maltratadas y solas… a las que la palabra de los hombres justos, lapida. ( Pobres las que únicamente tengan para lucir, doce modelitos de Channel… A cada una le duele su zapato) Y pobre el yo… o los yo, que están aburridos dentro de mí en infructuosos debates “ místicos”. Por ser menos de lo que puedo llegar a ser… o dar, y tener más… de lo que a buen seguro, merezco. De todas mis pobrezas, la que más siento es la de mi pobre espíritu… ( Y es que me diluyo con la facilidad del azúcar en el té caliente)