Macedonia,,, El estado... consciente


Llevo algunos días de retraso en relación al transcurrir consecuente del universo “ circunstancial”. Y estoy agobiado. Es una manera de llamarlo, otra… se puede decir, que no será ni la más aceptada… ni a sí mismo, acertada. Ayer, polemicé durante treinta largos e intensos segundos de reloj… lo cual es toda una más que jodida eternidad humana, con uno de esos “ fachas” capullo… caprichosos e “ ilustrados” que te terminar por sacar de quicio... y a Dios y su padre. ( O a la paloma... o palomo cojo) Confieso que el término “ Nazionanismo”, al principio me resultó divertido y hasta hilarante… ( me imaginaba a Hitler por momentos pajeándose en la “ intimidad” de un recóndito lavabo de la cancillería) pero, que llega un momento en el que te bloqueas… y oye, que no hay manera de ver la diferencia entre ser y parecer, o/e… o/e, o/e… incluso… eso tan filosóficamente alambicado del ser y el ente. ( Un día me lo intentó explicar en clase de filosofía un catedrático maricón y cerril… y de aquel pentagrama dialéctico devino un suspenso de la majestad aburrida y sobria de una catedral gótica) ¡ Malditos intelectuales de derecha!... ¡ tan cretinos y montaraces!. También desde entonces, no discuto con tontos de baba y otros asimilados profesionales: Véanse con cuidado… a médicos, ( doctores tiene, a sí mismo… la iglesia... ¡ bendita y... lavada sea!) arquitectos, ingenieros… albañiles y armadores… Suena a canción, ¿ verdad?.
Llevo, de llevar ya… cientos de años de cierto retraso… mental, de cierto retardo, porque me aburre demasiado lo que veo en tanto tamil y… tapir. En las bandadas de ocas que van los sábados por la tarde a los centros comerciales con carritos y bebé… e híbridos, a beber en estupidez de ocio destilado. Luego la vida se apaga de repente y lloran su pena, creen en la ciencia o en algún líder carismático y necio… o simplemente apagan el fuego de sus entrañas con ciencia y tecnologías de la información… toros y cuernos, fútbol y pelotas, tetas y átomos, internet y rabos… Al final, todo consiste en una macedonia aburrida… a ratos verde y calentorra, a ratos, los menos, fría y consistente… ¿ De qué " narices judias" hablo?... ¡ Qué importa!. Mi ignorancia se escribe a ratos perdidos, como estas letras… donde no digo nada. Últimamente hablo tan sólo por hablar.