
Lo que soy es lo que quedó después… de la hecatombe, de la carnicería de la vida… Dios, los ángeles y arcángeles son tan… pero, tan… tan aburridos… ( Creer en ello en un esfuerzo baldío que desde luego el “ Star system” católico no facilita ni una mieja) Creo en el equilibrio, en eso, si que creo de verdad. En que unos ríen, y otros lloran… ¡ todos!… nadie es feliz permanentemente porque no se sabe – ni se quiere- ser feliz. Nos creemos tan… importantes, necesarios, imprescindibles… ¡ tan poquita cosa, algunos!, que sufrimos por nosotros mismos en lugar de por los demás y pedimos compasión… en vez de darla a manos llenas. El día más dichoso de mi vida, fue aquel en que mi padre me dijo a boca llena que yo era la oveja negra de la familia. Posiblemente, ni él sabía lo que estaba diciendo en su más compleja profundad, pues ni yo puedo aspirar a más… ni él pudo – en aquel momento- aspirar a menos. Tan sólo por un halago como ese, de esa altura… tengo que querer al viejo, ¡ coño!. Hay algo más noble y engrandecido que ser una dócil e “ insurrecta” oveja negra señalada y marcada en la mitad misma del jodido rebaño. Hay quien nunca podrá entender ciertas cosas… como quien no entiende la devoción por una virgen o un cristo en particular, y luego se maravilla ante el esplendido repertorio de surtidas deidades hindúes. Cada componente de la sección de lo social y “ político” tiene sus hipocresías. Los cristianos las suyas, los ateos las suyas, los cules y merengones... las suyas… los “ ingenieros” las suyas… y yo, a nivel personal, picoteo de todas un poquitín… que como al humilde gurriato, todo le sirve… y es materia excéntrica para confeccionar el palabreo/nido. ( Una suerte de estado de sitio)
La familia es un “ puto” coñazo. ( Y enfatizo, lo de puto) Con la oveja madre siempre balando, y balando… y los retoños y “ subretoños” a lo suyo, a lo que les es propio… ( a criarse con salud) pero, al menos he tenido la fortuna de nacer en una... ¿ familia?... de b... o... B... vinos y no de… ¡ roedores!… porque pobres aquellos y aquellas que soporten a ratas madre y demás… zarigüeyas. No les arriendo las ganancias. La mía es una estirpe de corderitos pascuales más blanquitos que la nata, de inflexible y aterciopelado pelaje y pulcritud acrisolada… salvo yo, naturalmente… “ El iluminado”… nadie es perfecto… o sí, y por ello le doy gracias al hacedor… ese en el que mi viejo siempre ha pensado que no creo, pero es que yo soy más de hablar con el Jesús del borracho y el hermosísisimo Cristo “ pardero”… cosas del niño que todavía afortunadamente habita en mí y que el día que pierda como es perentorio habré de lamentar, profundamente. ( Sarcasmito de mi vida, eres niño como yo… por eso te quiero tanto… y te doy mi corazón, hijoputa) La razón para quien la quiera… y parafraseando sin más, la sinrazón que a mi razón parece… en vaso bajo y a tragos como las cosas buenas de la... " vida" y los ojos castaños y brillantes. Y si nadie lo entiende… ¡ mejor qué mejor!.
La familia es un “ puto” coñazo. ( Y enfatizo, lo de puto) Con la oveja madre siempre balando, y balando… y los retoños y “ subretoños” a lo suyo, a lo que les es propio… ( a criarse con salud) pero, al menos he tenido la fortuna de nacer en una... ¿ familia?... de b... o... B... vinos y no de… ¡ roedores!… porque pobres aquellos y aquellas que soporten a ratas madre y demás… zarigüeyas. No les arriendo las ganancias. La mía es una estirpe de corderitos pascuales más blanquitos que la nata, de inflexible y aterciopelado pelaje y pulcritud acrisolada… salvo yo, naturalmente… “ El iluminado”… nadie es perfecto… o sí, y por ello le doy gracias al hacedor… ese en el que mi viejo siempre ha pensado que no creo, pero es que yo soy más de hablar con el Jesús del borracho y el hermosísisimo Cristo “ pardero”… cosas del niño que todavía afortunadamente habita en mí y que el día que pierda como es perentorio habré de lamentar, profundamente. ( Sarcasmito de mi vida, eres niño como yo… por eso te quiero tanto… y te doy mi corazón, hijoputa) La razón para quien la quiera… y parafraseando sin más, la sinrazón que a mi razón parece… en vaso bajo y a tragos como las cosas buenas de la... " vida" y los ojos castaños y brillantes. Y si nadie lo entiende… ¡ mejor qué mejor!.