
Esto que voy a escribir es muy escueto, cual esa palabra tan desagradable e insignificante, ya sabéis… “ Gracias”. Va dirigido para mala… malísima gente, como Alicia, Susana, Ana, Clara, Begoña, Juanamari, las " carmenes", ( todas… hasta la de Merimée) María, Candi, Santiago, Laura, ( la joven vampiro sacasangre), Azahar, Ángel… y tantas, y tantos… que sería imposible enumerar. Nadie es necesario, salvo las y los que sois imprescindibles… pero, algunas veces al ir al trabajo con tus penurias cotidianas… y tus días jodidos, al dibujarse en tu cara esa sonrisa de los payasos tristes, y de los niños melancólicos… os hallamos con el hambre del que entra en una habitación oscura donde un simple y cálido rayo de sol te reconforta. ¿ Cursi?... no sé porque me lo imaginaba.
Sois el baluarte… y me llevo con afecto todas vuestras sonrisas. Y sé que me entenderéis. Hasta nunca… o hasta siempre. ( Se me olvidaba… por cierto, que “ cabecita” la mía. Felicitaciones al chef… y lo que digo no es de tercero de sarcasmo)
Sois el baluarte… y me llevo con afecto todas vuestras sonrisas. Y sé que me entenderéis. Hasta nunca… o hasta siempre. ( Se me olvidaba… por cierto, que “ cabecita” la mía. Felicitaciones al chef… y lo que digo no es de tercero de sarcasmo)