Singularidades


Robert Gates, el Secretario de defensa del Presidente Obama parece un tío simpático, enrollado… uno de esos cabrones que bombardea cualquier puto país del tercer mundo y pide perdón por ello; y la Clinton, mujer del Exsoberano mundial… con esa pinta de ama dominante resulta el complemento perfecto para la diplomacia… Perlas y buenos modos de chica bien del medioeste, boquita de piñón entrada en arrugas hidratadas con leche de castor y demás potingues… y puño de hierro. ( Lo del guante de seda… ya es un referente demasiado sexual, y me da ascuno de imaginármela haciendo un trío con Gadafi y Berlusconi) Me gusta la hipocresía de éstas guerras por la liberación y el petróleo, y confieso que no entiendo porque el artisteo progre, ácrata y contestatario no sale a decir una vez más un no rotundo a la guerra. Tal vez sea, porque están demasiado ocupados lamiéndose las pollas entre el goce por la aprobación… medio de tapadillo de la Ley Sinde, y el negocie de la reciente resolución judicial que anula el mal llamado canon digital… y tal, y tal. Casi prefiero ver a esos rebeldes libios macarras pegando tiros al aire cada vez que derriban un poste de la luz… o un avión de la coalición destruye una oficina de correos. Me imagino que en Trípoli o en Bengasi, lo de vestir de chuloputas como el hortera de Muammar, debe de ser moda entre los machos alfa de los contornos al hablar con la prensa internacional con su AK47 como los nardos apoyado en la cadera y gafas de espejo. Nada como una moral estrecha, y un chaleco del “ General” Tapioca, lo asciendo porque me da la gana… lleno de bolsillos donde guardar ironías y frascas de formol con mitos como el de “ la guerra justa”, “ el dictador necesario”… o “ el mal menor”. Nada tan necesario en estos casos como grandes, grandísimas dosis casi letales de sarcasmo de fragmentación y “ cortamargaritas”.
¿ Por qué en Irak, Afganistán… sí… - o, no a la guerra- y en Gaza no, definitivamente?. ¿ Por qué en Libia sí… y en Yemen no?. ¿ Por qué no en Bahrein?. ¿ Por qué… por qué?... Bueno, son obviedades demasiado pueriles… como, en fin, las perlas al cuello de Hillary… o los más que ridículos “ sombreritos” del Lider libio. Todos sabemos los intereses que mueven éstas gigantescas maquinarias bélicas. Hecho de menos una excusa de nivel, como fue aquella de “ las armas de destrucción masiva”… ¡ Coño!, aquello tenía glamour. El altruismo de la ONU, que es como las canciones de Leonardo Dantés… dantesco. ( Y es que no todos los moritos… venden transistores chuscos ni menudean “ turrón” del buen olor)