Zapatero está de gira por Asia mendigando. Con gafas negras y traje parece un macarra tarantiniano. Hay quien llama a lo que está haciendo, con eufemismo… diplomacia. Lo suyo es la mendicidad. Y lo de Rajoy o Esperanza Aguirre es la mendacidad… que parece lo mismo, pero no lo es. Pues no es lo mismo ser miserable que pobre, como no tiene nada que ver el ser incompetente con ser, pusilánimes. ( O imprudentes) Todos son iguales, los políticos me refiero… como las buenas “ gentes” de la calle… ( más timoratos o menos) desde luego… aunque con diferentes matices, siempre en el pestilente redil de lo común. A la “ expectativa” del zarpazo. Y es que cierto gentío con tendencia “ familiar” a saludar a la romana está como loco por enterrar el “zapaterismo” ya mismo en cal viva; como les gustaría enterrar “ literalmente” a Garzón “ en una cuneta”… o fosa común, ( ¡ joder, qué bestia soy!) o el propio sumario del Gürtel. No quieren única y exclusivamente el poder que dan las urnas; ganando unas elecciones… Ambicionan la derrota absoluta, la rendición incondicional… de la progresía “ acomodada” del Club de la ceja… como la capitulación definitiva de ETA, del mismo modo que lo quieren todo. Esa permanente insatisfacción en la que parecen medrar tiene algo… como decirlo, cual de… furor uterino. ¿ Demasiados rosarios, tal vez?. ¿ Curas sodomitas entre las sombras, de su por otro lado… excelente educación de colegio de pago francés?. Yo estudié en uno… ¡ Qué ironía!. ( ¿ Eso me convierte en un pijo pera insoportable?)
Y en parte les doy la razón… ( … los políticos mienten más que un callTV… ¡ Cariño, solución!. ¡ Rubalcaba!... ¡ Noooo!... pero, sigue intentándolo… que tarde o temprano) se les ha dado demasiado pábulo en la izquierda consentidora a tontainas – muertos de hambre social…- como los zerolos, pajines, aídos… y demás, que han pastado al libre albedrío de un cabrero leones idiotizado por el idílico y bucólico paisaje de tiempos mejores cuando los financieros rompían esfínteres y tabiques a las putas… a base de coca sabiamente combinada con enriquecimiento rápido e ilícito, y unas hipotecas que eran fáciles de conceder. Ahora, despertamos a la pesadilla; esperando que los gilipollas de los chinos se coman el marronazo de las cajas. ¡ Verdes las han segado!, sin duda… que tienen los ojos rasgados, mas no están dormidos… Y el populacho aprieta en calor de demagogia y en olor de multitudes. En cambio, las gaviotas – carroñeadoras naturales- se cagan por donde Dios las da a entender… y al respetable no parece molestarle el nauseabundo hedor que pueda quedar, ( imputados hay de todos los colores, faltaría más) siempre y cuando el mojón/plasta no sea de “ faisán”, ave de especial y sincrético regusto para la “ elevada” tertulia intelectual del universo bóvido que embiste a todo lo rojo.
Y en parte les doy la razón… ( … los políticos mienten más que un callTV… ¡ Cariño, solución!. ¡ Rubalcaba!... ¡ Noooo!... pero, sigue intentándolo… que tarde o temprano) se les ha dado demasiado pábulo en la izquierda consentidora a tontainas – muertos de hambre social…- como los zerolos, pajines, aídos… y demás, que han pastado al libre albedrío de un cabrero leones idiotizado por el idílico y bucólico paisaje de tiempos mejores cuando los financieros rompían esfínteres y tabiques a las putas… a base de coca sabiamente combinada con enriquecimiento rápido e ilícito, y unas hipotecas que eran fáciles de conceder. Ahora, despertamos a la pesadilla; esperando que los gilipollas de los chinos se coman el marronazo de las cajas. ¡ Verdes las han segado!, sin duda… que tienen los ojos rasgados, mas no están dormidos… Y el populacho aprieta en calor de demagogia y en olor de multitudes. En cambio, las gaviotas – carroñeadoras naturales- se cagan por donde Dios las da a entender… y al respetable no parece molestarle el nauseabundo hedor que pueda quedar, ( imputados hay de todos los colores, faltaría más) siempre y cuando el mojón/plasta no sea de “ faisán”, ave de especial y sincrético regusto para la “ elevada” tertulia intelectual del universo bóvido que embiste a todo lo rojo.