El bucle


A veces no hay suficientes palabras en el diccionario para reivindicar un dolor. Ni poesía que no sea una burla hipócrita ni hecho más trascendente en el marchar geopolítico del planeta… ¡ Bueno!, hay decenas… quizás algunos centenares, al fin y al cabo, ¿ qué son unas manchas oscuras en el mar?. El sufrimiento de unos pocos, los ojos que miran perdidos, los miembros que tiemblan de frío bajo las mantas con los pies descalzos… Porque hablar del drama de la inmigración otra vez es cíclico, recurrente y asqueroso. Y porque en éste paraíso no hay verdad ni metáforas que no gestionen sobre ello una chanza embustera y demagógica. De que hablaremos, de dignidad… de mafias y negocio millonario, de esfuerzos personales, de profesionales… y recursos tecnológicos, de corrupción policial “ puntual” en Marruecos… de un estado demasiado permisivo con el que estamos permanentemente jugando al corre… corre que te “ pillo”... Y, sí… quizás también, éste “ juego” va de eso, de pillos… y de, inocentes… cándidos y desesperados bregadores embaucados por el brillo de un sueño aparentemente hermoso. Aquí, estamos desmedidamente ocupados en sobrevivir… pero, hay grados… ¡ y grados!, de supervivencia. ( Y las lágrimas ni son infinitas… ni el tema es cuestión que por rancio, preocupe ya a los “ revenidos” que tienen costra en su aval de filántropos… Y además, que siempre te salen con un: “ … y que se puede hacer”, que te desarman) Estamos excesivamente ocupados en hablar mal de Zapatero, en darle vueltas a lo del óbito planetario de Bin Laden y sus consecuencias, con el paro… el sexo sólo o en grupo " de contacto", las elecciones y sus “ pequeñas” miserias particulares, la Champions, la “ Operación Bikini”, las revueltas en el mundo árabe… Gadafi, Japón… y en ser “ solidarios” con ellos… ¿ qué son entonces, unas cuantas manchas de bebé color ébano sobre el azul marino perfecto de un atardecer veintitrés grados al sur… mirando desde la costa del Edén?.
Yo por mi parte intento formar – de modo material, y espiritualmente- lo único “ decente” que creo que puedo hacer, sin sentir realmente vergüenza. Laborar mi pequeña parcela solidaria y fraterna… ( a tiempo parcial) y, profesar una compasión infinita por aquellos que sufren… Rezaría por ellos… ( aunque ya casi lo he olvidado, diría… que, afortunadamente) pero, es que Dios “ olvida” normalmente… los pequeños detalles. O, está tal vez, inmoderadamente ocupado en dar “ meritorias collejas” – que no “ hostias”- a los que pierden el tiempo en beatificar papas pretéritos y magrear entrepiernas de púberes adolescentes. Y, francamente… prefiero un ácrata ateo repartiendo bebidas calientes y ropas de abrigo, que a los meapilas que dan doctrina y caridad a partes iguales… aunque siendo pragmático, todo pequeño grano hace granero… y quien sabe, o puede decir… donde hay más “ verdad”. Últimamente, no estoy seguro de casi nada… y prácticamente ya, he perdido todas mis certezas. Quedan las ideas y los sentimientos, mas cada día… me importan menos aquellos a los que no les importa nadie, salvo ellos mismos… y continuamente me pregunto: ¿ Cuánto vale… cual sería el coste real de poner solución al problema del hambre, por ejemplo?... o, es una cuestión de ambición humana. De esclavitud encubierta. De maldad gratuita. Estupidez. Dominación. Ya son… innumerables términos para tan poca cosa.