La otra “ ley” de la dependencia


Uno tiene “ siempre” que saber que lugar ocupa en el dodecaedro social. ( Si eres tigre – de papel- o, dragón… lobo, o cordero… degollado) Las revoluciones encanecen tan rápido… se transforman, se institucionalizan… permanece… debería permanecer… el sentido común. ¿ Quién escribe la verdad?. “ La verdad”. Y… ¿ qué verdad?. La de los campeones… del mundo, la de los “ indignados”, la de los no quieren ir más lejos… ¿ o, la de los que fueron y no regresaron?. Supongo, que es la otra “ ley”… no transcrita, tal vez calcada en escueto blanco y negro, de la “ dependencia”… “ Depende”… de por donde soplen los vientos… Y los vientos del cambio, son interpretables. No se imponen las ideas, si no su reescritura. Nada nuevo, ni audaz. Para mí, por ejemplo, nada es más urgente que dar de comer a un planeta todavía hambriento bien entrado el siglo XXI. ( Donde unos no tienen para un pobre cuenco de mijo… y, otros en cambio, lavan su pelo con champú con microaceites esenciales de arroz) Perfeccionar la democracia, “ supongo” que está bien, muy bien… es un “ objetivo” loable, pero en un mundo con tanta tiranía geopolítica sembrada y extendida sobre la mesa… ¿ no debemos como mínimo aspirar, a que los demás puedan beber nuestra agua… y, saciarse de nuestra “ precaria” justicia imperfecta?. Sí, sin duda... es lo que tiene la puñetera “ iluminación”… que ciega los perímetros inmediatos. ¡ Pobres parados!, ( sin “ dobles” sarcasmos) pobres universitarios sin “ futuro” ni expectativas… pobres, “ seiscientoeuristas”… sin agua corriente para beber cuando tienen “ sed”, ( ni poder ducharse) ni tabaco para fumar ni cañas para charlas… ni “ libertad” para decidir. ( Y es que, hay grados… y grados, de supervivencia) Es, la “ otra” ley de la dependencia, como he dicho antes… todo, “ depende”.
Quizás, sea la “ ley” de la… impertinencia. ¿ Otra verdad?. ¿ Es una desvergüenza que Cáritas de… de comer, a tantos aquí… como una insolencia que tantos mueran más cerca de lo que pensamos, los que de alguna manera " bostezamos alumbrados"?. ¡ Depende!. Discutámoslo en asamblea mientras las monjitas hacen el potaje. ( Ahora si que he querido ser irónico… y, hasta cáustico) Perdón a los ofendidos… mas, no me llevéis aun a la hoguera gritando: ¡ Bruja!, ¡ bruja!... La verdad, es… razonablemente poliédrica. ¿ Cuántos maman de la teta del Estado hasta dejarla seca… y, luego se les calienta la boca?. ¿ Cuánto pagáis, majetes... por la “ sanidad” de mierda que disfrutáis?. Ah, claro… El estado del bienestar está en peligro… ¡ bien!, pintemos en las paredes de Las cortes: ¡ Viva la imaginación!, y… salvémoslo. A buen seguro los cabroncetes de " nuestros" descendientes no natos nos lo agradecerán. ( Cagándose en nuestros muertos)