
Mientras en un canal de televisión cualquiera veo un episodio viejuno de El coche fantástico y segrego “ sienes y sienes” de endorfinas de felicidad viendo como Michael Knight hace el canelo, reflexiono sobre lo de escribir… De como puede llegar a ser el jodido ejercicio de “ yuxtaverbos”… cual el bombeo habitual, y profesional… de un actor porno en mitad de un tedioso y “ cotidiano” rodaje. Mis neuropéptidos están que echan humo. O al menos, eso parece. El otro día un amigo me vino a decir, de un modo nada sutil… que lo mío a veces, es hacer humor tonto para gente inteligente… y no lo contrario. Me dejó como las palomitas en el microondas. ( Viendo a ver si me veía la vena… en modo yonki) Sólo me falto decirle lo de Carmen de Mairena: “ Soy puta… y mi coño lo disfruta”. Y es que a veces me falta “ verbología” , y me atropello en silencio cómplice. ¡ Vamos!... que me quedo como si fuera un ahorcado, con un nudo en la garganta. Luego, más adelante… unos veinte minutos más adelante… todo se restituyó a su cauce alcohólico… Tomé la urdimbre senda del medio, pizza doble tantra con tropezones en sánscrito. Y es que, la verdad, soy previsible… muy, muy previsible.
Internet está… peor que nunca. ( Eso lo sabe hasta X, el analfabeto) Es como estacionar en el centro… el infierno en la tierra. ¿ Cuál es el problema?. ¿ De qué hablamos?. O cuan irritado “ platicará” el mono enfurecido e ilustrado, ese animal ulterior que calla ante la adversidad y sonríe. Y es que la vida no tiene bonus extra, o… tal vez sí. Se llaman milagros y suceden todos los días. No… no me refiero a encontrar aparcamiento en el centro. La cuestión es tener algo que decir, en un “ orbe”… donde todo Dios se empeña en cerrarte la boca a hostias. Eso es lo portentoso. Escribir puede que sea una escaramuza. La puta excusa, cuando preferiría estar jugando al poker… al “ maldito” Texas hold’em por ejemplo. ¿ Irónico?... no tanto como la publicidad de una crema hidratante con tanta verga, rabo, pito, pilila, picha, manubrio, tranca… minga, falo, o pene… ( que diría ese pedazo de canción del gran Leonardo) hirsuto. Un desdeñar de palabras entre aplausos del patio de butacas. Y es que como dijo un genio anónimo… si existe un día en que te levantas y no ves la luz… abre la cortina. Puede que quede algo más entre el forraje… pues, sería demasiado duro creer que lo sabes todo, y perder el conocimiento. Que debe ser lo que le paso en Ambiciones, a Belén Esteban.
Internet está… peor que nunca. ( Eso lo sabe hasta X, el analfabeto) Es como estacionar en el centro… el infierno en la tierra. ¿ Cuál es el problema?. ¿ De qué hablamos?. O cuan irritado “ platicará” el mono enfurecido e ilustrado, ese animal ulterior que calla ante la adversidad y sonríe. Y es que la vida no tiene bonus extra, o… tal vez sí. Se llaman milagros y suceden todos los días. No… no me refiero a encontrar aparcamiento en el centro. La cuestión es tener algo que decir, en un “ orbe”… donde todo Dios se empeña en cerrarte la boca a hostias. Eso es lo portentoso. Escribir puede que sea una escaramuza. La puta excusa, cuando preferiría estar jugando al poker… al “ maldito” Texas hold’em por ejemplo. ¿ Irónico?... no tanto como la publicidad de una crema hidratante con tanta verga, rabo, pito, pilila, picha, manubrio, tranca… minga, falo, o pene… ( que diría ese pedazo de canción del gran Leonardo) hirsuto. Un desdeñar de palabras entre aplausos del patio de butacas. Y es que como dijo un genio anónimo… si existe un día en que te levantas y no ves la luz… abre la cortina. Puede que quede algo más entre el forraje… pues, sería demasiado duro creer que lo sabes todo, y perder el conocimiento. Que debe ser lo que le paso en Ambiciones, a Belén Esteban.