Mis 20 libros imprescindibles…


Obviamente… El guardián entre el centeno. La metamorfosis de Kafka que leí con once años. Cien años de soledad. La España invertebrada. Las metamorfosis de Ovidio y Meditaciones de Marco Aurelio. ( Me quedo con aquello de… “ Perseguir lo imposible es propio de locos; pero es imposible que los necios dejen de hacer algunas necedades”) La ciudad y los perros. El pabellón de oro de Yukio Mishima… y, La presa… de Kenzaburō Ōe. Los mandarines de Simone de Beauvoir. Así habló Zaratustra… que también leí con once años, así estoy de flipado… y, continúo… con, mis veinte libros imprescindibles… para quemar.
En la sección… Ladrillacos: Tengo un sitio de honor para el jodido Lenin y su Materialismo y empiriocriticismo. Eran los buenos tiempos en eso de “ la economía del pensar”. La Crítica de la razón pura práctica… Y, por supuesto… está putañero Ulises de los cojones lingüísticos. ( Tengo como siete, o más… uno “ calzando” mi encéfalo izquierdo medio cojo) ¡ Ascuno de Joyce… y de la maldita Irlanda verde y tabernaria!.
En el estante… Me place dejo: Gracias y desgracias del ojo del culo… dirigidas a Doña Juana Mucha, montón de carne… mujer gorda por arrobas… Escribiólas Juan Lamas, el del camisón cagado. Y también… un sudoku. El laberinto español. Las venas abiertas en América Latina de Galeano. El Canto general de Neruda. Y porque no, La colmena… Hoy una japuta/palometa con la que caía en la calle, plomo líquido... me ha dado un vaso de agua caliente y la cabrona va y me pregunta: ¿ Quiere hielo?. ( Hay personajes que son intemporales hasta en un Burger King)