Ya ha amanecido


Ya ha amanecido. Y veo con claridad como se derivan en estos días aciagos de crisis económica y deshumanizado existencialismo… los derechos digamos, “ existenciales”… hacia la caridad. Son malos tiempos, me temo, para la lírica de la solidaridad. Y que conste que no trato de crear una amarga controversia. El ser humano puede aguantar, carros… y, carretas. Me ha impresionado la historia en las últimas horas de esa monitora que ha matado, ya sea por sincera compasión… o " por lo que sea", a tres niñitos discapacitados en Valladolid. Admito que una parte de mí, da la razón sin ambages al corazón de “ la bestia”… es complicado mirar más allá de la frontera de la exclusión y la desestructuración.
El Estado del bienestar se derrumba… la educación, la sanidad… las pensiones… pero, ante todo los servicios sociales. La virtuosa y benefactora derecha “ Provida”… no está ni por subir los impuestos a las rentas más altas ni por “ alimentar” vagos. Está por escuchar las aburridas y “ recalcitrantes” monsergas del Santo Padre, que jamás llegarán a Somalia en forma de bocatas de jamón serrano… y, por hacer un mundo perfecto y gris. ( Eso sí, con cientos, miles… de banderitas de colores) Me gustaría llegar a pensar que en ese acto brutal de quitar la vida a unos seres absolutamente indefensos, hay de algún modo… un “ incomprensible” episodio de amor. ( O tan sólo es locura dejada en los huesos) Me asusta esa posibilidad… y sin duda, se van a decir muchas cosas de esa mujer. La asesina. La gran mayoría de ellas… las vociferarán gentes sin alma. Espíritus convencidos de su fe en El señor. ( Uno cualquiera que pase por ahí… Dios mismo) Esos “ mismos”, girando… girando… para los cuales… una pequeña mezquita es un foco de delincuencia. ¿ Saben acaso quién es Isa?... Ese del que Alá anunciaba la buena nueva de una palabra que procedía de Él. El ungido. Lo siento, yo no puedo acusar a esa mujer… quizás, si tuviera un único grano de fe. Iré a Cibeles, a encontrar algunos.