¿ Cuál es la prioridad?...


¿ Cuál es la prioridad?... Esa es la cuestión… No, desde luego, los puntos... suspensivos… Amar. Vivir... Amar. Sonreír… Y, ahora, lo vuelvo a repetir… ¿ Cuál es la prioridad?.
Vivir, es la aventura. Un lugar azul y difícil a veces… Y sé, que hay quien desde luego no me entenderá. Pero tampoco estoy por explicarlo todo. Como no se puede explicar la conexión mística que cada cual tiene con el cosmos. Unos creemos en X, y otros en Esperanza Aguirre o en, la Señora Doña Cristina Elisabet Fernández de Kirchner y sus torneadas piernas de La plata… nadie es perfecto, o tal vez sí. ( En “ puntos suspensivos”)
Podemos incluso, pasarnos horas… hablando del infierno. Aquí mismo, al doblar la esquina. Pared con pared. ¡ Cuantas lágrimas absurdas y con razón no derramamos!. Y a que precio se está poniendo ver un telediario. Guerras, paro, mix de violencias varias, tigresas blancas que amantan crias de mono… Y todavía habrá quien te llame esto o lo otro, por buscar un poco de cordura dentro de la botella y el mensaje en mitad del inmenso vacío estelar. ¡ Claro!, si lo del Der tagesspiegel y la Merkel, está más despejado… cual la frente de Rubalcaba.
Es el caso, que sentado en la fría piedra al pie de la montaña… todo me parece más pequeño y sin televisión, menos manipulado. Papandreu, una marca de pipas, y Lagarde… la razón comercial, de una fábrica de medias francesas. Mourinho, un vino portugués malo… y, Zanzíbar, el destino ideal para una romántica luna de miel. ¿ Cuál es la prioridad?... Amar. Vivir. Amar. Sonreír… pues, quizás sí… y los demás… sólo puntos suspensivos… y, atrezzo. Eso sí, del bueno.