
Que dulce despertar de sábado… recordando lo que acababa de soñar no hacía ni cinco minutos. Mientras subía esos pocos escalones de piedra manoseada pulcros y pulidos, entre aquellos malditos leones afeminados de bronce… ( obra de Ponciano Ponzano, que rima con ano… que es por donde nos dan los que se duermen dentro) sintió el poder de sus armas y su entrepierna. El talco hace maravillas. Un joven policía salió a su encuentro para detenerle y simplemente le descerrajó la tapa de los sesos de dos cartuchazos de recortada. Simplemente dijo: Perdón, hijo… del Cuerpo… No era nada personal, es que no le apetecía ni se sentía con ganas de darle más explicaciones de lo que iba a hacer a aquel tipo dentro del Congreso de los Diputados donde el personal estaba de fiesta mayor. La puerta estaba abierta, así que entró sin llamar con un kalashnikov con doble cargador en cada mano. Primero se cepilló a los bedeles que se le presentaron a preguntar amablemente a quien venía a ver. Luego, estrictamente… ametralló El salón de los pasos perdidos como le salió de los cojones. Ya se sabe… por los pasillos, una granada de fragmentación aquí que La Sorayita y un nacionalista catalán de Murcia estaban meando agua bendita en uno de los lavabos cantando a dúo de Els Catarres… esa trova del independentista y su “ choni”. Una claymore por allá… a ver si la Valenciano es tan tonta, que la patea al despacho del Grupo mixto y hace ensayo. Todo, con calculada profesionalidad. Como corresponde a un recio marine " españó" de cuatro cañas y una chopitos. ( Las “ bravas” van de “ tapa”, como Rosa Díez)
Es decir, que cuando se quiso dar cuenta… el gacho en plan Un día de furia, estaba en la Presidencia del hemiciclo preparado para soltar una Ensalada Cesar de tiros a tuttiplen a sus excelentísimos e incluso… algunos de ellos… “ ilustrísimos”, en traje de baño. Y ese era el pequeño detalle por el que se percató de que aquello era un sueño; eso… y que la Elena Salgado no podía tener aquellas pedazo tetas de playmate del año. Así… que a tomar por culo todo, descargó toda su artillería sobre el graderío. Por igual, un fusil de asalto para la derecha, y el otro para la izquierda… lo malo es que no había munición, para tanto hijoputa. Y eso que los de Izquierda Unida pedían dos balazos más… Claro, que lo de él nunca fue la generosidad y a cada Señoría lo suyo. Tres granadas más desde un M-16 a lo Scarface. The world is yours… y a casita que llueve. ( Qué decía un tío cabrón que tenía) Ya en la nevera, bebiendo a morro un poco de yogur líquido sabor fresa… se relajó. De todas sus cabezas. Sólo una doble pregunta, sin… subpregunta, y retórica… le atormentaba: ¿ Qué hace un político en una jornada de reflexión… y, lo más importante, sobre que reflexiona mientras caga?.
