Ninguna otra noticia


Hoy han muerto dos hombres en el mundo como mueren tantos y tantos todos los días perfectamente ignorados. Dos hombres que habían recorrido su peripecia vital, no importan sus nombres, ( Johnny, Pepe… o Juan) son sólo eso… “ nombres”, y ya serán recordados por alguien… otros no tendrán tanta suerte. Supongo que la curiosidad muerde con saña las medulas de las buenas gentes que se preguntarán quienes eran, “ esos”. Simple: Un poeta, y un boxeador. Bebedores a grandes tragos, de la esencia de la vida, y de la otra: El licor nuestro de cada día. Ese del llanto y la risa. Blanco, dorado, tostado… al sol de una tarde cualquiera, sobre una mesa de despacho… o, una barra larga y fría. Hoy han muerto dos hombres sólo eso, dos envoltorios humanos y viejos… como mueren tantos y tantos todos los días perfectamente ignorados. Unos dirán que fueron grandes… mas dentro de diez mil años, sólo serán polvo. Restos de un lugar sin recuerdos. Un lugar sin rostros.
Ninguna otra noticia. En el planeta Felicidad no ha pasado nada más… Un llanto aquí, uno allá… Una madre que se abraza a su hijo muerto. Una pareja que ríe tras un orgasmo. Miles que gritan gol y se abrazan cual hermanos… Y otros que se aburren frente al televisor, viendo su propio reflejo. Nada especial. Todo sigue girando igual. El hambre no sabe de Rubalcaba ni de Rajoy ni de la puta que parió a ese invento llamado Democracia. Una vez un imbécil me llegó a decir que con “ democracia” no hay hambre… Me reí en su geta, y se ofendió, los rojos son tan entretenidos. Siempre, cual esos que ahora se llaman indignados… te sueltan alguna parida con sentido entre el humo de la maría. Cosas del estilo de “ Hay que regenerar la democracia”. Democracia, democracia… Ninguna noticia. Empero hablaba, de la esencia de los días, no de un concepto o dos. Una proporción humana y rotunda.