Voy a escribir por escribir...



Voy a escribir por escribir, ( destrozos) haber que sale. A escribir porque simplemente son las seis y veintisiete de la mañana. A escribir sin tacos, sin alma... sin demasiados, puntos suspensivos. Voy a escribir de nada, de los todos, de lo que vaya saliendo. Y eso que no tengo ganas, aunque me ardan las yemas y los huevos... y la memoria se me contraiga, y después, se me expanda. ( Anda... ¡ qué decir!) Tengo hambre sin hambres, y de calambres, calor y frío a la vez... con desazón, e incluso... lujuria de poesía cavernosa y cavernaria. De esa que se traza a lengüetazos de metáfora por poetas grises y de grises. ¿ Hablo de escribir?. Lizipaina para mi garganta. La chupo. Sabe a arena de seda ahumada. Escribo deprisa y no entiendo nada. Como en un ejercicio sin calma. Que importa que la cuesta no lleve a nadie, a nunca... a, ninguna parte... si ya se ha repartido lo que quedaba fuera de la subasta. Sigue chupando, dice la voz sin nombre, llegarás hasta la rama. Al ramaje del ángel bueno. Donde nacen sus alas rotas... ¿ Maldecías?. Decías que simplemente eran las seis de la mañana, y que escribes por escribir... Pues comienza a hacerlo, ( gañan de RAE y Roma, y ramo... y, mora...) no has escrito aun nada. La hoja está vacía. Blanca. Sus bordes afilados cual cuchillos. ¿ Quieres qué te diga algo más?. Ah, claro... punto y aparte.
Algunos creen y otros son creídos. Y punto y seguido. Escribano sin genio, sin cartas, sin postales del cielo azul, sólo la azul gracia de pronunciar sainetes de larga piel arrugada. Tramas. Dramas. Damas. Lana... palabras quebradas, quebradizas lanzas... Estilo, canas, cañamones, cañas mal tiradas... ¡ Camarero!... Champán. Tiradas de dados y suertes... varias. Variedad de surtido, de humanidad. Sigo, o continuo, ( Persigo, hostigo... os digo...) escribiendo sin ganas. Desganado sin saber que decir. Aburrido en un rincón de teclas expandidas y pulsiones de azar sin más. Resulta, hasta divertido. Rápido juego. ( Terminado, repaso... y empiezo a chupar, porque nada es improvisado) Visado. Revisitado. Listado. Derrota sin resultado. Empate a cero en las gradas. ¿ Cansado?. Estoy abstraído y no guardo, no tengo resguardo, sólo el trasero gualdo... ( y grana) por mor sin Morse, de un sol nocturno y mal tomado. Alicatado hasta el adverbio sintomático y sintáctico. Hiperactivo y reactivo. ¡ Empezar a quitarme los clavos de nogal!. Y no puedo parar, parezco poseído. Y escribo escribiendo sin ganas, sin ningunas ganas. Como si hablara con una pared que me escuchara sin decir la más mímica entelequia. Trivial. Vacua. Inane. Frívola. Pueril... Asqueado. Punto final... por ahora.